La librería Solican, un emblemático espacio solidario ubicado en Santa Cruz de Tenerife, ha tenido que cerrar sus puertas tras 13 años de funcionamiento, según informó este jueves Radio Televisión Canaria (RTVC).
El establecimiento se había convertido en un punto de encuentro cultural y social en la capital tinerfeña, dedicado a dar una segunda vida a los libros usados y a financiar proyectos de ayuda humanitaria.
Además de fomentar la lectura a precios simbólicos, la librería colaboraba en el envío de medicamentos a Cuba y Venezuela, gafas a diversos países africanos y ropa a familias de la isla que lo necesitaban.
Su labor se sostenía gracias a donaciones y al trabajo voluntario. “El gran fuerte nuestro es que ayudamos a la lectura de la gente que no puede, que no tiene muchos recursos”, señala Luis, uno de los trabajadores, a la televisión pública, que indica que hace una semana le comunicaron a sus compañeros y a él que no les renovarían el contrato ni de sus viviendas ni del local.






