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La fatalidad de Adrián y Orimar, la pareja que murió en dos accidentes de moto en Tenerife en menos de 24 horas

La tragedia no dio tregua: ella falleció el viernes en la TF-1 y él a primera hora del sábado tras chocar con el vehículo de un conductor drogado cuando se dirigía a atender las mascotas de su novia
La fatalidad de Adrián y Orimar, la pareja que murió en dos accidentes de moto en Tenerife en menos de 24 horas
Adrián y Orimar, pareja fallecida en Tenerife por dos accidentes de tráfico en menos de 24 horas. Cedidas por la familia

Al menos una de las dos tragedias acaecidas el pasado fin de semana en las carreteras tinerfeñas y que les ha costado la vida a los dos miembros de una joven pareja en distintos accidentes que tuvo lugar en menos de 24 horas podría haberse evitado, por cuanto el conductor del turismo que colisionó en la mañana del sábado contra la moto de Adrián y le causó la muerte dio positivo tanto en alcohol como en otras drogas, confirmó ayer una portavoz oficial de la Comandancia Provincial de la Guardia Civil en Santa Cruz de Tenerife.

El conductor de dicho turismo, que pasó la noche en el calabozo tras ser detenido por agentes de la Benemérita tras verificar el estado de intoxicación con el que en que circulaba por la siempre peligrosa TF- 65 (una carretera situada dentro del término municipal de San Miguel de Abona que la Dirección General de Tráfico ha señalado públicamente por su alta peligrosidad), es un varón de 63 años de edad y nacionalidad española.

Los servidores públicos asignados al caso lo consideran como el posible autor de un delito de homicidio por imprudencia grave con vehículo a motor/ciclomotor, contemplado en el artículo 142.2 del Código Penal y para el que se contempla una pena de prisión de uno a cuatro años más la privación del derecho a conducir de uno a seis años. En consecuencia y como es preceptivo, y en la mañana de ayer lo pusieron a disposición del juzgado de guardia en el partido judicial de Granadilla, detalló la Oficina de Comunicación de la Comandancia Provincial.

Cuestionado al respecto por DIARIO DE AVISOS, un portavoz de los familiares afectados resumió el torbellino de sentimientos que padecen al responder escuetamente que “confiamos en que caiga sobre él todo el peso de la justicia”, lo que induce a pensar que su primera intención es personarse en la causa como acusación particular.

Abrumados aún por la magnitud de la tragedia acaecida, dichos familiares velaron ayer en Santa Cruz de Tenerife la memoria de Orimar (34 años y pareja de Adrián, fallecida en la tarde del pasado viernes en otro accidente, este en la TF-1), a la espera de que se hiciera entrega de sus restos mortales por parte de las autoridades tras la autopsia y así poder celebrar hoy su sepelio en la capital tinerfeña.

El siniestro que le costó la vida a Orimar se produjo poco después de las seis de la tarde del pasado viernes en la popularmente conocida como autopista del Sur y a la altura del polígono industrial de Granadilla, cuando al parecer la motorista (con años de experiencia circulando sobre las dos ruedas, al igual que Adrián) pudo haberse deslumbrado y por eso impactó accidentalmente con su moto contra la parte trasera de un turismo, tras lo cual salió despedida hacia donde pasaba una guagua, sufriendo lamentablemente lesiones incompatibles con la vida.

En cuanto al accidente donde falleció su pareja, de 28 años y que como Orimar nació en Venezuela pero retornó hace más de un decenio a la tierra de sus antepasados, se produjo después de las once y media de la mañana del día siguiente a la altura del punto kilométrico 3,5 de la citada TF-65.

Aunque presuntamente la muerte de Adrián se debió a la intoxicación etílica del conductor del turismo y a la espera de que las autoridades tomen medidas efectivas, tengan cuidado a la hora de circular por la nada recomendable TF-65.

Murió en busca de comida para las mascotas de Orimar

No pudo ser mayor el infortunio de Adrián y Orimar, una pareja de jóvenes tinerfeños con raíces en la hermana Venezuela y que fallecieron el pasado fin de semana como consecuencia de dos accidentes de tráfico distintos que tuvieron lugar, cual cruel jugarreta del destino, en menos de 24 horas y en distintas vías de la red vial tinerfeña como son la TF-1 y la TF-65, cada cual más peligrosa y poco recomendables de transitar.

Pese a que la casualidad es tan fatídica y se antoja excesiva, lo cierto es que el único nexo mínimamente causal entre ambas tragedias radica -más allá de la relación sentimental entre ambos fallecidos- en que si Adrián cogió la moto en la mañana del pasado sábado para salir de casa en plena conmoción por la reciente pérdida de Orimar fue porque alguien tenía que ir a comprar la comida para los perros y gatos que ella ya no podía alimentar.

Por eso circulaba Adrián por la temible TF-65 cuando se produjo la fatídica colisión con un turismo cuyo conductor dio positivo en alcohol y otras drogas, multiplicando a límites insoportables el dolor de los familiares.

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