Y la tensión en Arona, al final, estalló. Lo hizo en un contexto de acusaciones cruzadas entre el grupo de gobierno y el socialista, tras conocerse la existencia de una denuncia interna presentada por un trabajador municipal que afirma haber sido presuntamente intimidado por dos concejales del PSOE, al interesarse estos por expedientes urbanísticos, hechos que la formación socialista negó ayer de forma tajante.
La denuncia, presentada por un técnico municipal del área de Urbanismo y trasladada a Recursos Humanos, atribuye a los concejales socialistas Raquel García y Frank Tolle un acceso presuntamente no autorizado a dependencias técnicas del ayuntamiento.
Según recoge el escrito, los ediles se habrían dirigido al trabajador con un tono intimidatorio, insinuando que determinados expedientes acabarían en los juzgados, “sin fundamento jurídico ni la referencia a irregularidades concretas”.
La concejala Raquel García indicó ayer a este periódico que la reunión con el técnico se produjo en el marco normal de su actividad como representante de la oposición y que en ningún momento se ejerció presión o intimidación alguna.
García explica que el interés de los concejales socialistas se centraba en varios expedientes urbanísticos e insisten en que este hecho forma parte de sus obligaciones.
Ayer mismo, en un comunicado, el PSOE acusó a la alcaldesa de “restringir el derecho de acceso a la información de la oposición”. En el escrito, se indica que los dos ediles socialistas se interesaron por expedientes de licencias urbanísticas con contenciosos judiciales abiertos en Cho-Parque La Reina.
Tras los supuestos hechos ocurridos en las dependencias municipales, el grupo de gobierno, integrado por PP, CC y Vox, remitió una circular interna para regular el acceso de los miembros de la Corporación a las dependencias técnicas municipales y el ejercicio del derecho de información, salvo en los supuestos previstos por la normativa vigente.
La controversia tuvo su expresión más visible al término del pleno extraordinario celebrado ayer. Según refleja un vídeo difundido ayer, se desencadenó una fuerte discusión en las puertas del ayuntamiento. El grupo de gobierno sostiene que los concejales socialistas increparon públicamente a la secretaria general municipal en un tono descrito como “burlesco” y “descalificador”.
El PSOE, por su parte, denuncia insultos de la alcaldesa “llamando sinvergüenza a una concejala socialista”. Lemes (PP) vinculó lo ocurrido a un conflicto previo. “Es mi reacción de lo que ha venido anteriormente. Nos estaban increpando y yo reaccioné”.
La regidora aseguró que la situación responde a un clima de tensión y apeló al respeto institucional. El equipo gobernante anunció ayer que presentará, en el próximo pleno, una moción de reprobación contra los concejales del PSOE Raquel García y Frank Tolle, como consecuencia de una serie de actuaciones que, según el PP, CC y Vox, “ha derivado en un grave deterioro del clima institucional dentro como fuera del Ayuntamiento”.
El gobierno fija los límites del contacto con el personal
El grupo de gobierno de Arona sostuvo ayer que el acceso de los concejales de la oposición a las dependencias técnicas y su interlocución con el personal municipal ha de realizarse por los cauces establecidos, debidamente documentados, con aviso previo y sin generar presiones sobre los trabajadores.






