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Edu Sánchez (38), bartender canario: “Ahora los clientes mayores que nunca bebieron cócteles se atreven a probarlos”

Su receta inspirada en la madera y su tierra, que incluye leche de cabra ahumada y vermú de trufa, disparó la demanda de cócteles de autor en Tenerife
Edu Sánchez (38), bartender en Kiki: "Ahora los clientes mayores que nunca bebieron cócteles se atreven a probarlos"

La coctelería tradicional tiene los días contados. Una nueva generación de jóvenes bartenders como Edu Sánchez (38), con un enfoque fresco y arriesgado, está transformando la forma en que las personas beben. Este cambio es especialmente visible en restaurantes de inspiración oriental.

En este panorama de innovación, Tenerife ha colocado en estos últimos años a uno de sus talentos, en lo más alto del ranking mundial.

El triunfo de Edu Sánchez en Barcelona

Edu Sánchez, natural de Albacete, es el bartender estrella del restaurante japonés Kiki, ubicado en el hotel Urban de Santa Cruz. En 2024, Sánchez logró la máxima puntuación en The Golden Master, la prestigiosa competición global de coctelería celebrada en Barcelona.

Esta primera edición reunió a expertos de España, Emiratos Árabes, Alemania, Italia, y otros países, destacando el nivel de la coctelería que se hace en las Islas.

De Albacete a Anaga: un cóctel con sabor a tierra

El cóctel ganador, bautizado como ‘Caminata por la sierra’, rindió homenaje a la madera. Fue creado con Ron Matusalem Gran Reserva 15 años, bayas, hierbas silvestres, vinagre de vino añejo y un sorprendente vermú de trufa.

Sánchez encontró inspiración en los montes de su juventud, pero también en los bosques de Anaga, en Tenerife, donde ha pateado incansablemente.

Esta inspiración local lo ha llevado a crear otras mezclas icónicas, como una que incluye una base de madera aromatizada con sándalo y hielo seco, junto a higos chumbos, salvia, y un licor de leche de cabra ahumada con el ron, un toque láctico pensado para el postre. Ingredientes canarios en la alta coctelería.

El premio disparó la demanda en Kiki

El reconocimiento mundial tiene un impacto directo en el consumo. Según relata Edu Sánchez, el premio es un gran acicate, no solo para él, sino para los clientes.

“Al saber que el bartender ha ganado una competición mundial, los comensales se animan y piden los cócteles. Incluso se atreven a sugerir ingredientes”, afirma.

La captación de tráfico hacia la coctelería es notable: “Da mucha ilusión que personas ya mayores, que nunca han tomado un cóctel, se aventuren a disfrutarlos”.

Fusión y personalización: la clave del éxito

El restaurante Kiki ofrece una carta de unos 18 cócteles de fusión, inspirados en la cultura nipona. Sin embargo, Sánchez destaca que su trabajo va más allá del menú: en la barra, se crea algo único para cada cliente.

Kiki no se ciñe solo a la carta. El bartender se acerca a la mesa, pregunta qué deseas o cómo te gusta, y luego crea algo único”, explica.

Su filosofía incluye siempre una opción de autor para quien pida algo sin alcohol. En lugar de un refresco, ofrece pomelo con cardamomo, o pomelo con pandam, una hierba asiática, para mantener la esencia del japonés y garantizar una experiencia que solo se vive en Kiki.

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