granadilla de abona

Luz verde a la primera planta de biogás de Tenerife en Granadilla de Abona

El Ayuntamiento del municipio sureño concede la licencia de obra a ATH Bioenergy para una instalación que busca impulsar una economía circular a partir de restos orgánicos
La instalación se construirá en el polígono industrial de Granadilla. DA
La instalación se construirá en el polígono industrial de Granadilla. DA

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Granadilla de Abona ha concedido esta semana la licencia de obra mayor a la empresa ATH Bioenergy para construir una planta de biogás en una parcela alquilada en el polígono industrial, tras casi dos años de espera. La compañía prevé que entre en funcionamiento a lo largo del próximo año.

La instalación, que ocupará 15.678 metros cuadrados, será la primera planta de este tipo en Tenerife y la segunda en el Archipiélago, después de que el pasado año comenzara a construirse otra en Gran Canaria. La licencia aprobada da luz verde a un proyecto para levantar y poner en marcha una planta innovadora de producción de biometano y fertilizantes de última generación, con el objetivo de redefinir los estándares de energía limpia y gestión eficiente de residuos en Canarias.

La planta actuará como una solución integral para el tratamiento de los residuos orgánicos industriales generados en las Islas. Entre sus objetivos figuran producir biometano renovable para uso industrial, vehicular o para inyección en red, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles; obtener fertilizantes líquidos y sólidos que favorezcan la autosuficiencia agronómica; capturar y purificar CO2 biogénico de calidad alimentaria para su reutilización industrial, y reutilizar agua tratada para riego agrícola no potable, reduciendo la extracción de recursos hídricos.

Otro de los propósitos de la empresa -que aspira a contar con otras dos plantas en Lanzarote y Fuerteventura en 2026- es cerrar ciclos completos de aprovechamiento: recoger los residuos orgánicos generados por hoteles y venderles posteriormente depósitos de biometano en un esquema de circularidad, sostenible y eficiente. El conjunto de las cuatro plantas proyectadas en Canarias prevé generar alrededor de 60 empleos directos, con una inversión total estimada superior a 65 millones de euros. El modelo de negocio se sustenta en tres productos comercializables -biometano, fertilizantes y bio-CO2 de alta pureza- que permitirán diversificar la matriz productiva insular.

La firma ATH Bioenergy está participada por la gestora de fondos Suma Capital -que recientemente adquirió el 80%- y la suiza Tibanna AG, impulsora de los proyectos en las Islas. Ruperto Unzué, socio de SC Infra de Suma Capital, explica que los retrasos se deben a las dificultades para obtener permisos de ubicación y a la falta de madurez del mercado del biometano.

Señala que el contexto ha cambiado: “Los nuevos objetivos europeos son ahora muy ambiciosos: 35 billones de metros cúbicos para 2030”, afirma. Su previsión es que para entonces estén operativas las cuatro plantas canarias.

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