La responsable de la Unidad de Análisis de Riesgos del 112, Vicky Palma, ha lanzado un mensaje contundente tras el fin de semana negro vivido en las costas de Canarias, donde un golpe de mar dejó cuatro fallecidos en Santiago del Teide (Tenerife) y se registró además una víctima mortal en Lanzarote.
En una intervención en Televisión Canaria, Palma explicó que una parte importante de los incidentes está relacionada con imprudencias, especialmente en zonas que estaban precintadas, como la piscina natural de Isla Cangrejo, cuyo acceso estaba cerrado el domingo por riesgo de fuerte oleaje.
El estado del mar en Canarias sigue siendo complicado
Palma aclaró que el estado del mar sigue siendo complicado en las costas del norte y del oeste de la mayoría de las Islas, algo habitual en esta época del año.
El problema, explicó, es el mar de fondo, una situación en la que no hay viento significativo y el mar aparenta calma, pero las olas grandes siguen llegando desde mar abierto.
“Puede haber series de olas pequeñas y, de repente, aparecen series de olas grandes”, señaló.
Recordó también que zonas como la piscina natural de Isla Cangrejo tienen carteles que advierten del peligro y señalan que el baño no está recomendado o está prohibido.
La meteoróloga profundizó en cómo interpretar los pronósticos oficiales. Cuando se habla de olas de cuatro metros, esa cifra no representa la ola más grande que puede darse, sino la altura media del 33% de las mayores olas calculadas.
Esto implica que:
- puede haber olas de 4 a 5 metros,
- ocasionalmente olas de 6 o 7 metros,
- y en casos extremos una ola máxima teórica cercana a los ocho metros.
“El mayor problema es que no sabemos cuándo llegará esa serie de olas mayores”, afirmó.







