La demora de las obras y los desajustes entre las previsiones iniciales y las fechas reales de finalización de las mismas caracterizan desde hace años las infraestructuras que se construyen en la comarca, ya sean viarias, sanitarias, portuarias o aeroportuarias, una realidad que comienza a agitar el árbol de la paciencia entre colectivos sociales que se plantean movilizaciones, como ya ha insinuado la Plataforma Pro Hospital Público del Sur.
El nivel de indignación ciudadana crece con el paso del tiempo ante la lenta respuesta de las administraciones públicas frente a obras que se consideran fundamentales para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la zona meridional de la Isla, que siguen atrapados en atascos de tráfico, esperando por un hospital como Dios manda y con un grave déficit de plazas sociosanitarias.
El ejemplo más evidente es el Hospital del Sur, que sigue a la espera de que el Gobierno de Canarias cumpla su palabra -se la dio hace un par de años y medio a la plataforma ciudadana que reivindica un centro hospitalario completo desde hace 30 años– y licite la redacción del proyecto del edificio anexo que permita la ampliación de camas y servicios.
El colectivo de vecinos sostiene que la “inacción” de la Consejería de Sanidad demuestra que el aumento de la superficie del complejo sanitario de El Mojón no es una prioridad para el Ejecutivo de Fernando Clavijo. Además, defiende este argumento recordando la partida, en su opinión insuficiente, destinada en los presupuestos de 2026: 800.000 euros.
La plataforma ha advertido de que el 60% de las camas del hospital están “bloqueadas” por pacientes con alta médica que no abandonan el centro por la falta de recursos sociosanitarios, dependientes del Cabildo. En ese sentido, exige a la institución que preside Rosa Dávila la “ejecución inmediata” del centro sociosanitario con capacidad para 200 camas “comprometido hace años” en los terrenos anexos al hospital público. “Casi tres años después, no se ha iniciado ningún trámite material para su construcción”, subraya la plataforma.
Pero en este ámbito, el premio al despropósito se lo lleva la residencia de mayores de Guía de Isora, uno de esos proyectos gafados que se enredan en la administración por diferentes circunstancias y no terminan de salir. Se puso en marcha en 2010 con el derribo de las antiguas escuelas del casco urbano y, 16 años después, el edificio, ya construido, sigue sin abrir sus puertas. Se fijó su inauguración para 2016, después para 2019, posteriormente para 2023 y la última previsión apunta al próximo verano.
Las obras del doble túnel de Erjos bajo el macizo de Teno, con un plazo de ejecución de 48 meses, acumulará un retraso de tres años y cuatro meses en el mejor de los casos, es decir, si se cumplen las previsiones del Gobierno de Canarias, que sitúan el final de los trabajos en marzo de 2027. El coste de la obra, fijado inicialmente en 241 millones de euros, ya ha sido incrementado en 43 millones adicionales, cantidad a la que hay que sumar la indemnización de 13,7 millones abonada por el Ejecutivo regional a la Unión Temporal de Empresas OHL como adjudicataria definitiva, por sentencia judicial.
Otro de los grandes proyectos viarios del Sur, el enlace de Las Chafiras , incluido en el tercer carril de la autopista entre San Isidro y Playa de Las Américas, quedó abierto al tráfico el 21 de julio de 2025. La firma del acta de replanteo que dio luz verde a los trabajos se firmó el 26 de noviembre de 2018 y el plazo de ejecución quedó fijado en 30 meses, por lo que debió finalizarse en mayo de 2021. Se acabó más de cuatro años después.
El listado de las grandes obras con retrasos en el Sur incluye también la esperada reforma integral del aeropuerto Tenerife Sur, que Aena acometerá entre 2027 y 2031; el inacabado puerto industrial de Granadilla, que sigue lejos de la actividad anunciada cuando comenzó a construirse; la ampliación del puerto de Los Cristianos, para acabar con los embotellamientos de tráfico rodado; el despegue urbanístico en El Mojón, que no termina de llegar, y una asignatura pendiente en materia de seguridad: un parque de bomberos profesional a la altura del resto de recintos de la Isla en el suroeste, carencia que se ha tratado de paliar con la apertura, hace ahora un año, de un parque provisional en Tejina de Isora dotado con cuatro bomberos y tres vehículos.
Las muestras de disconformidad con la marcha del reloj de los grandes proyectos en el Sur son cada vez más palpables. Ayer mismo, la Federación Provincial de Empresas de la Construcción (Fepeco) volvió a quejarse de los “retrasos injustificables, los procedimientos interminables, la falta de personal técnico y una burocracia rígida y obsoleta” que impiden, a su juicio, que las licencias de obras se concedan “en tiempo y forma”, lo que provoca “parálisis” y supone “uno de los mayores fracasos de la Administración pública, hundiendo a empresas y bloqueando miles de viviendas”.







