Dos turistas han sido grabados cuando caminaban a pocos centímetros del borde del mamotreto Añaza, en Tenerife, con el móvil en la mano y sin ninguna medida de seguridad, en unas imágenes que han llegado este viernes a medios británicos como The Sun, que se refiere al inmueble como el “edificio de la muerte“.
La construcción de este hotel inacabado en este barrio de Tenerife comenzó en 1973, pero las obras quedaron paralizadas dos años después.
Con un total de 22 pisos de altura, aún sostenidos por cimientos deteriorados, este gigante de cemento se ha cobrado cinco vidas desde que fuera abandonado por sus propietarios.
Qué pasó en hotel abandonado en Tenerife
Según el periódico británico, la policía les obligó a abandonar las instalaciones tras recibir una alerta por parte de trabajadores municipales.
Asimismo, añade que los agentes advirtieron a los infractores de que podrían enfrentarse a multas superiores a 500 libras, unos 576 euros.
Los “intrusos” habrían accedido al edificio después de romper una barrera de malla metálica, ignorando las señales de advertencia.

Por qué es grave
En los últimos años, el hotel se ha convertido en un imán para instagramers, exploradores urbanos y jóvenes que practican actividades de riesgo, pese a las reiteradas denuncias vecinales y protestas que exigen su demolición inmediata.
De hecho, al menos cinco personas han perdido la vida en el ‘esqueleto’ del hotel, siendo la última de ellas una menor que cayó al vacío a principios de diciembre de 2025.

El derribo, más cerca
La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz ha aprobado la incoación y aprobación inicial del expediente de expropiación forzosa del antiguo hotel inconcluso.
Este paso, que irá acompañado de la correspondiente notificación a los antiguos propietarios, responde al incumplimiento de la función social de la propiedad de inmueble en construcción sin título habilitante.
La concejala del área, Zaida González, confirmó ayer que “el expediente de expropiación, una vez firmado, se encuentra en trámite para notificar la ejecución a las dos entidades españolas, la Comunidad de Bienes Santa María y Promociones y Servicios Los Guíos (Progrisa), que son las que nos constan.
El Ayuntamiento capitalino decidió en 2018 vallar y colocar cartelería en el exterior del recinto para informar, en varios idiomas, del peligro de acceder al edificio ilegal y a medio terminar.
Ese mismo año, se empezó la ejecución subsidiaria de la infraestructura, con el fin de buscar a los dueños al tratarse de un edificio privado.







