Lo que debería haber sido una divertida noche de Lunes de Carnaval en Santa Cruz de Tenerife, se transformó en una auténtica pesadilla al menos 15 personas. A través del testimonio directo de África, una de las afectas por el rocío de gas pimienta que un grupo de jóvenes se dedicó a esparcir por las calles de la capital tinerfeña.
La banda que actuó con malicia, “se dedicaron a robar y a rociar con gas. Lo hicieron como cuatro o cinco veces en diferentes puntos de la calle, empezaron en El Águila hasta la San José”, explica en un video que ya se ha vuelto viral debido a la gravedad de los hechos.
Caos en el hospital de campaña
La agresividad del ataque obligó a numerosas personas a buscar refugio y asistencia médica urgente. El hospital de campaña instalado en las inmediaciones se vio desbordado por personas que presentaban quemaduras en los ojos y dificultades respiratorias, al menos 15 personas se dirigieron a los recursos de seguridad y emergencias diciendo que les habían echado gas pimienta. De esos 15 a 5 se les asistió sanitariamente, de carácter leve salvo complicaciones, según ha podido confirmar DIARIO DE AVISOS. “La gente tenía los ojos quemados. Yo tuve suerte porque llevaba gafas y el gas solo me afectó al cuello”, relata África según su propia vivencia.
@afriilual No sé si estoy decepcionada o cabreada o no lo sé.. No lo digo pero muchas gracias al equipo sanitario del hospital de campaña y el que nos atendió, velocidad y trato.. 12/10 muchas muchas gracias por la paciencia porque llegamos en manada y atendieron uno a uno ❤️🩹 #carnavaldetenerife #carnaval #tenerife #gaspimienta #cuidense ♬ sonido original – africalual
La sensación de desamparo entre los presentes fue notable. Denuncia que, tuvo que acompañar a otros afectados: “Vi ambulancias y tuvimos que correr para recibir atención”.
Sensación de inseguridad
La impunidad con la que actuaron estos “tipejos”, ha generado una profunda indignación. Los asaltos no fueron hechos aislados, sino un giro radical en la seguridad de la zona, afectando a personas que se encontraban allí “de rebote” y que terminaron su noche en centros sanitarios tras ser asaltadas o afectados por el gas pimienta de forma indiscriminada.
A la espera de un balance oficial por parte de las autoridades, el testimonio de quienes vivieron esta noche horrible sirve de alerta para otros ciudadanos. “Arruinaron nuestra noche. Había gente que les robaron y encima no veían. Espero que los cojan”, concluye la joven, quien aún se recupera de las secuelas del gas.
Este suceso pone de manifiesto la necesidad de reforzar los dispositivos de vigilancia en puntos neurálgicos de la ciudad para evitar que grupos violentos tomen el control de las vías públicas mediante tácticas tan peligrosas como el uso de aerosoles químicos.







