La sanidad pública canaria se enfrenta a un nuevo escenario de conflicto que podría paralizar el sistema. Unos 10.000 Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) han decidido retomar su calendario de movilizaciones ante lo que consideran una “falta de respuestas concretas y compromisos cumplidos” por parte de la administración.
Tras la huelga del pasado 28 de noviembre, el colectivo advierte: la paciencia se ha agotado y la huelga indefinida está sobre la mesa.
Concentraciones frente a Sanidad
En este sentido, mañana, jueves 26 de febrero, hay concentraciones previstas frente a las sedes de la Consejería de Sanidad. Según han manifestado desde el colectivo, vuelven a la calle ante la ausencia de “soluciones reales” tras meses de espera. “La paciencia de miles de profesionales sanitarios se ha agotado”, subrayan con contundencia.
La principal reivindicación del colectivo no es únicamente económica. Los auxiliares insisten en que el reconocimiento del grupo C1 va más allá de una mejora retributiva. “Se trata de un reconocimiento profesional, de justicia laboral y de adecuación a la realidad del trabajo que realizamos cada día en contacto directo con los pacientes”, explican.
Los TCAE consideran que su actual clasificación no refleja la responsabilidad ni el nivel técnico de las funciones que desempeñan en los centros sanitarios del Archipiélago.
Huelga de médicos y de TCAE: el mayor desafío para la sanidad pública
El colectivo lanza una advertencia seria a la Consejería de Sanidad: de no producirse una reacción inmediata, el sistema podría verse colapsado. Alertan de que la coincidencia de las huelgas de facultativos y TCAE supondría “el mayor desafío reciente para la sanidad pública canaria”.
Las consecuencias de este doble conflicto, aseguran, irían mucho más allá de la actividad hospitalaria, afectando de manera crítica a la atención de los pacientes y a la estabilidad de la red sanitaria de las Islas.







