La vuelta de la UNIPOL Santa Cruz Tenerife ha desatado una tormenta en el seno del Ayuntamiento capitalino. Lo que el alcalde José Manuel Bermúdez presentó como una respuesta a la demanda de seguridad en los barrios, ha sido calificado de forma tajante por el sindicato CSIF como un “cuento” y un “engaño” diseñado para sortear la legalidad vigente.
En una entrevista concedida a COPE Tenerife, el delegado del CSIF en la Policía Local, Jesús Illada, no ha escatimado en críticas hacia la gestión municipal, alertando de que la creación de esta unidad se hará a costa de mermar aún más una plantilla que ya se encuentra bajo mínimos.
¿Qué hay detrás de la nueva UNIPOL Santa Cruz Tenerife?
La principal denuncia del sindicato radica en la naturaleza de esta “reencarnación” de la Unidad de Intervención Policial. Según Illada, la UNIPOL original —disuelta en 2021— contaba con agentes especializados, con formación específica y una retribución acorde a su disponibilidad y peligrosidad. Aquella unidad desapareció tras siete sentencias firmes ganadas por el CSIF que el consistorio se negó a acatar.
Ahora, el modelo propuesto por Bermúdez difiere sustancialmente. “Vamos a coger policías, los vestimos de negro, los subimos a un furgón y eso es engañar al ciudadano”, afirma el delegado sindical. Para el CSIF, se trata de una simulación de unidad especializada que carece de las plazas oficiales en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), lo que supone un ahorro para las arcas municipales a cambio de vulnerar los derechos laborales de los agentes.
Una plantilla en cuadro: faltan 158 efectivos
El análisis de la situación operativa realizado por el sindicato es demoledor. Mientras la concejalía de Seguridad admitía la necesidad de incorporar a 158 nuevos policías, la realidad muestra una tendencia inversa. En 2023, el cuerpo contaba con 350 efectivos; hoy, esa cifra ha caído hasta los 346 agentes.
La detracción de personal para alimentar la UNIPOL Santa Cruz Tenerife dejará desprotegidas áreas críticas como el control del tráfico, la policía turística o el cumplimiento de las ordenanzas de convivencia. “Si un vecino llama por una fiesta a las dos de la mañana, habrá menos personal para atenderlo porque los agentes estarán destinados en exclusiva a la nueva unidad”, advierte Illada.
Sin uniformes y con coches en el taller
La precariedad denunciada por el CSIF alcanza niveles preocupantes en lo logístico. El sindicato asegura que la plantilla no recibe uniformidad nueva desde 2021, bromeando con la posibilidad de tener que patrullar “en tenis” ante la falta de botas.
A esto se suma un parque móvil calificado de “desolador”, con la mayoría de los vehículos operativos pasando más tiempo en el taller que en las calles de la capital tinerfeña. Más grave aún es la denuncia sobre la falta de formación y prácticas de tiro, un requisito indispensable para cualquier unidad que pretenda actuar en situaciones de riesgo o intervención ciudadana.
Calendario electoral y “falsa seguridad”
Desde el sindicato subrayan el cariz político de este anuncio. La fecha de puesta en marcha, prevista para diciembre de 2026, sitúa la operatividad de la unidad a escasos meses de las elecciones municipales de mayo de 2027.
Para el CSIF, no es casualidad que una propuesta similar fuera rechazada en 2023 por falta de logística y ahora se retome con una plantilla aún más reducida. Los agentes ven en este movimiento una estrategia de marketing institucional más que una solución real al problema de la seguridad en Santa Cruz de Tenerife, concluyendo que se busca vender un “Porsche” cuando, en realidad, se sigue conduciendo un modelo básico sin mantenimiento.






