Un control rutinario en el corazón de Santa Cruz de Tenerife ha acabado con una importante incautación de droga gracias a la intervención espontánea de un agente de cuatro patas. Lo que parecía un patrullaje preventivo más en la tarde-noche de ayer se transformó en una operación policial de éxito en la confluencia de las calles Valentín Sanz y calle La Palma.
El protagonista de la jornada fue un perro de la Unidad Canina de la Policía Local, cuyo inesperado gesto al detectar a un viandante permitió retirar del mercado negro más de dos kilogramos de sustancias estupefacientes.
El marcaje que delató al sospechoso
Mientras los agentes de la unidad santacrucera caminaban por la zona comercial, el can detector comenzó a seguir de manera insistente y espontánea a un varón de 41 años, identificado como J.F.G.G. El guía, al observar el comportamiento anómalo y preciso de su compañero canino, procedió a interceptar al individuo de inmediato.
Ante la presión del marcaje animal y la presencia policial, el sospechoso no tuvo margen de maniobra y confesó portar hachís en el interior de su mochila. En ese instante, la intervención subió de intensidad, requiriendo la colaboración de una dotación de la Policía Nacional que se encontraba en las proximidades para realizar el cacheo de seguridad y la custodia del material intervenido.
Más de dos kilos de hachís y billetes de avión
Tras la inspección ocular y el posterior pesaje oficial, los agentes confirmaron que el detenido transportaba 2,2 kilogramos de hachís, distribuidos en cuatro piezas compactas de gran tamaño. Sin embargo, el contenido de la mochila no fue lo único que llamó la atención de los investigadores.
Entre las pertenencias de J.F.G.G. se hallaron:
- Billetes de avión con fecha de salida para la misma tarde del arresto.
- Un teléfono móvil y documentación personal.
- 50 euros en metálico, presuntamente destinados a transacciones rápidas.
A disposición judicial en Santa Cruz
Este arresto masivo de droga pone de manifiesto la eficacia de la Unidad Canina de Santa Cruz en el control de las vías públicas. El detenido, tras ser trasladado a un centro sanitario para el reconocimiento pertinente, quedó bajo custodia en las dependencias policiales antes de pasar a disposición de la autoridad judicial competente.
La intervención ha sido aplaudida por los vecinos y comerciantes de la zona de Valentín Sanz, una de las arterias principales de la capital donde la seguridad ciudadana se refuerza con estos patrullajes especializados que, una vez más, demuestran que el olfato canino es el mejor aliado contra el tráfico de estupefacientes.






