Santa Cruz de Tenerife ha sido testigo de una estampa poco habitual que refleja la camadería internacional entre las fuerzas de seguridad. Lo que comenzó como un desembarco turístico rutinario de un crucero terminó convirtiéndose en un acto de fraternidad policial.
Un agente perteneciente a la Policía del estado federado de Sajonia-Anhalt (Alemania) llegó este miércoles a la capital tinerfeña en compañía de su esposa para disfrutar de sus vacaciones.
Sin embargo, más allá de los puntos de interés turístico habituales, el oficial alemán tenía una misión personal muy clara vinculada a su profesión.
Una tradición que cruza fronteras
Nada más pisar tierra firme, el visitante se dirigió a un motorista de la Policía Local de Santa Cruz que se encontraba de servicio en las inmediaciones del muelle. Lejos de pedirle información sobre direcciones o monumentos, el agente germano le explicó que mantenían “una tradición” en cada uno de sus viajes: intercambiar elementos de la uniformidad policial con compañeros de otras ciudades.
El policía santacrucero accedió con gusto a la petición de su homólogo europeo. Ambos procedieron al intercambio de gorras y parches oficiales, sellando así un vínculo simbólico entre el cuerpo tinerfeño y la policía alemana.











