Lo que hace unas décadas era el principal vertedero municipal de Santa Cruz de Tenerife, hoy es oficialmente uno de los espacios naturales más sobresalientes de España. El Palmetum ha sido galardonado con el prestigioso Premio “Amigos del Botánico” 2026, un reconocimiento otorgado por la Sociedad de Amigos del Real Jardín Botánico de Madrid que sitúa a la capital tinerfeña en la élite de la conservación y el paisajismo nacional.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, ha puesto en valor este hito, subrayando que el premio distingue a las instituciones con valores botánicos e históricos “excepcionales”. Según el regidor, este galardón confirma que el Palmetum no es solo un parque, sino una “joya botánica” que proyecta la imagen de la ciudad hacia el exterior.
De montaña de basura a pulmón de biodiversidad
El éxito del Palmetum es, ante todo, una historia de sostenibilidad radical. Javier Rivero, responsable del jardín, recordó que este proyecto es un “modelo de éxito global”:
- Recuperación total: Un vertedero clausurado en 1983 transformado en una montaña artificial de vida.
- Economía circular: Se riega exclusivamente con agua regenerada y el abono proviene del propio triturado vegetal.
- Sin químicos: Desde 2007 se eliminó el uso de productos fitosanitarios, lo que ha permitido que 80 especies de aves colonicen el espacio de forma espontánea.
Una colección única en el mundo
Con 12 hectáreas de extensión, el Palmetum custodia la colección de palmeras más importante de Europa. Su riqueza taxonómica es apabullante, con casi 3.000 especies vegetales y 600 tipos de palmeras.
Además, funciona como un “duplicado de seguridad” para especies en peligro crítico de extinción, colaborando estrechamente con instituciones internacionales como el Fairchild Tropical Botanic Garden de Miami. Esto lo convierte en un banco de germoplasma vivo y una reserva mundial de palmeras amenazadas del Caribe y otras zonas tropicales.
Un viaje por el mundo sin salir del Palmetum de Santa Cruz
Más allá de la ciencia, el Palmetum se ha consolidado como un centro de ocio y divulgación. A través de sus rutas (Azul y Roja), los visitantes pueden viajar desde los baobabs de Madagascar hasta las plataneras silvestres de Nueva Caledonia. Este galardón nacional se suma al premio de Buenas Prácticas de la Unesco, reafirmando que Santa Cruz es hoy un referente indiscutible en la botánica del siglo XXI.







