Mari Carmen sabía que el árbol iba a caer. Lo sabía desde diciembre. Pero ha tenido que ser bajo el azote de la borrasca Therese en Canarias, cuando el castañero ha dictado sentencia sobre su techo en Teror, provocándole un susto de muerte que nunca olvidará
Una negligencia que casi acaba en tragedia en Teror
La historia de este incidente se remonta tres meses atrás. Tras el paso de un temporal a finales del año pasado, el castañero quedó visiblemente debilitado. Los propietarios de la vivienda afectada no se quedaron de brazos cruzados y dieron la voz de alarma de forma insistente. “Lo advertimos, pero no vinieron”, confiesa Mari Carmen con la voz entrecortada tras el impacto.
La borrasca Therese ha sido el detonante final. Las rachas de viento y la humedad acumulada en el terreno fueron suficientes para que el tronco, ya herido desde diciembre, cediera por completo sobre la estructura de la casa. El estruendo fue ensordecedor, generando una situación de pánico en la zona alta de la Villa Mariana.
“Tardaron horas”: la indignación tras el aviso de la borrasca Therese
A pesar de la gravedad del suceso, la respuesta institucional ha dejado mucho que desear para los afectados. Mari Carmen destaca la rapidez del 112 Canarias, que se personó en el lugar de forma inmediata, pero carga contra la gestión del Ayuntamiento de Teror. Según su relato, pasaron horas desde la llamada de emergencia hasta que los servicios municipales hicieron acto de presencia.
“Hasta que no ha pasado esto, nadie se ha puesto manos al asunto”, lamenta la vecina. Esta frase resume el sentir de muchos ciudadanos que, ante la llegada de fenómenos como la borrasca Therese, ven cómo las labores de mantenimiento preventivo brillan por su ausencia, poniendo en riesgo la integridad física de las personas y sus hogares.






