La salud de los santacruceros está bajo lupa. Un reciente estudio publicado por Altezza Travel, operador de viajes de Tanzania, que analiza los hábitos de vida y las infraestructuras de bienestar en las principales capitales españolas, ha arrojado un resultado demoledor: Santa Cruz de Tenerife es la segunda ciudad menos saludable de España. Con una puntuación de apenas 55 puntos sobre 180, la capital tinerfeña se sitúa en el furgón de cola, solo superada negativamente por Vigo.
El informe analiza variables críticas como el acceso a espacios verdes, el precio de los gimnasios, la movilidad activa y, de forma más preocupante, la tasa de obesidad. En este último apartado, Santa Cruz de Tenerife —junto a Las Palmas— registra la cifra más alta de todo el territorio nacional: un 20,6% de la población.
Los factores del “suspenso” en bienestar
¿Por qué Santa Cruz obtiene resultados tan deficientes comparada con ciudades como Valencia o Vitoria en este estudio? Los datos señalan tres ejes principales que lastran el bienestar de los ciudadanos:
- La brecha de la obesidad: Con el citado 20,6%, la ciudad recibe la puntuación mínima (1 punto) en esta categoría. Es el indicador más alarmante y refleja una crisis de hábitos alimentarios y sedentarismo.
- Gimnasios prohibitivos: Mantenerse en forma en la capital no es barato. El estudio sitúa el precio medio mensual de los gimnasios en 48,50 euros, situándose entre los más caros de España. Esta barrera económica dificulta el acceso al deporte reglado para gran parte de la población.
- Movilidad activa bajo mínimos: A pesar del clima privilegiado de la isla, solo el 16,80% de los residentes opta por caminar o utilizar la bicicleta para desplazarse a sus puestos de trabajo. La orografía y, posiblemente, la falta de infraestructuras adecuadas condenan a la ciudad a una dependencia excesiva del vehículo privado.
Luces y sombras en la infraestructura
No todos los datos son negativos, aunque no compensan el balance general. Santa Cruz cuenta con un 45,2% de espacios verdes y dispone de 404 rutas de running, lo que demuestra que existe un entorno natural con potencial para la actividad física. Sin embargo, la oferta de eventos deportivos anuales es muy reducida (solo 12 al año), lo que limita la dinamización de una cultura deportiva de masas.
El contraste con el norte de España es evidente. Ciudades como Vitoria-Gasteiz logran puntuaciones de 115 puntos gracias a su movilidad activa (40% de la población se desplaza sin coche) y tasas de obesidad significativamente menores.
Un reto para la salud pública
Este ranking pone de manifiesto la necesidad de un giro radical en las políticas de salud pública y urbanismo en la capital. La combinación de precios elevados en instalaciones deportivas y una baja cultura de transporte activo está pasando factura a la salud de los santacruceros.
La Policía Nacional y los servicios de emergencia también han señalado en diversas ocasiones la importancia de fomentar ciudades más amables y seguras que inviten al tránsito peatonal, algo que, según este estudio, sigue siendo una asignatura pendiente en el Sur y en la capital de la isla.






