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Un año para las elecciones, a priori, más disputadas en la comarca Sur

Nunca antes se ha llegado a una cita electoral con un mapa municipal tan equilibrado como el actual, con un triple empate a cuatro alcaldías entre socialistas, nacionalistas y populares
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El sur de Tenerife se prepara para afrontar en 2027 los comicios más abiertos que se recuerdan en décadas. Nunca antes se había llegado a una consulta electoral con un poder municipal tan repartido entre las principales formaciones en una comarca históricamente inclinada hacia el progresismo, aunque con un considerable peso del nacionalismo. En cambio, el protagonismo conservador ha sido menor y ha quedado relegado a la tercera opción entre los votantes.

A un año para las próximas elecciones, el mapa político en los ayuntamientos de la comarca no puede ser más equilibrado, con las 12 alcaldías repartidas a partes iguales -cuatro para cada uno– entre el Partido Socialista, Coalición Canaria y Partido Popular. Esta circunstancia, inédita en la etapa democrática, dibuja, a priori, un escenario difícil de predecir a la hora de anticipar qué partido dominará en la zona meridional de la Isla a partir de mayo de 2027.

Ese equilibrio también se produce en los tres municipios más poblados del Sur y de mayor actividad económica (Arona, Granadilla de Abona y Adeje), cuyos bastones de mando están en poder de PP, CC y PSOE, respectivamente. En los dos primeros ha sido necesario una alianza de tres partidos para desbancar al PSOE. No así en Adeje, ni mucho menos, donde gobierna desde hace casi 40 años.

Esta igualdad en la distribución de alcaldías se ha fraguado, más que en las urnas -donde el PSOE volvió a ser la fuerza más votada-, en la política de pactos alcanzados posteriormente entre nacionalistas, conservadores y la extrema derecha, una alianza que ha permitido sacar el máximo rendimiento a sus resultados electorales en detrimento de las expectativas socialistas.

Basta recordar que en las elecciones de 2023 el PSOE ganó en 8 de los 12 municipios y en la mitad de ellos por mayoría absoluta (Adeje, Candelaria, Fasnia y Vilaflor de Chasna). CC fue la lista más votada en San Miguel de Abona y Arafo (también con mayoría absoluta en ambos casos), mientras el PP se impuso en Santiago del Teide (sin margen para pactos alternativos) y Güímar.

La fotografía inicial que deparó la convocatoria electoral ha variado de forma considerable durante estos tres años de mandato. CC y PP han mandado a la oposición al PSOE en tres municipios donde fue el partido más votado: Arona, Granadilla de Abona y Guía de Isora. Además de las plazas en las que gobierna en solitario, el partido del puño y la rosa solo ha podido mantenerse en el gobierno local de Arico, aunque perdiendo la Alcaldía en diciembre pasado por un pacto time sharing con el PP.

En el caso de Arona y Granadilla de Abona, ni a sus dirigentes locales ni a las direcciones insulares de CC y PP les tembló el pulso antes de llegar al ecuador del mandato para establecer alianzas de gobierno con Vox, aunque el partido nacionalista negara en reiteradas ocasiones, tras el veredicto de las urnas, cualquier pacto con el partido de ultraderecha, hoy plenamente instalado en los gobiernos de los dos municipios con mayor número de habitantes del Sur.

A la ruptura del pacto en Arona (tras la expulsión de MxA y la entrada de Vox) y las censuras en Granadilla de Abona (que desbancó del Gobierno al PSOE) y Güímar (que liquidó el pacto PSOE-CC y devolvió la Alcaldía al PP gracias al apoyo de dos ediles díscolos del PSOE y uno de NC), hay que subrayar la situación del gobierno en Guía de Isora (CC-PP), cogido con alfileres desde la dimisión de un edil nacionalista que ha dejado en empate técnico el número de representantes del gobierno y la oposición.

Así las cosas, el PSOE llegará al 2027 con menos músculo institucional que en la consulta de 2023, aunque su maquinaria orgánica, unida a su implantación territorial, ha rendido a un alto nivel en cada cita electoral, mientras que CC y PP, con la ayuda clave de Vox, encararán su particular reválida desde una posición de mayor poder respecto a los últimos comicios.

A priori, las principales batallas políticas se librarán en Arona y Granadilla de Abona, dos plazas estratégicas en las que el PSOE resultó ser la fuerza más votada hace tres años, si bien por un puñado de votos en el caso de Granadilla. Ahí, unos y otros pondrán toda la carne en el asador. En ambos municipios, gobierno y oposición han protagonizado una crispada relación a lo largo del actual mandato. Y el ambiente se caldeará aún más hasta el mismo día que las urnas vuelvan a llamar a la ciudadanía.

También se augura una interesante pugna en aquellas localidades con pactos de gobierno (Güímar, Arico y Guía de Isora) y en las de mayoría absoluta raspada (Candelaria y Vilaflor de Chasna). Si se mantiene la tendencia de los últimos años, habrá menos emoción en Adeje y Fasnia (feudos del PSOE), San Miguel de Abona y Arafo (CC) y Santiago del Teide (PP).

A un año para las elecciones municipales, el Sur se prepara para librar una de las batallas electorales más abiertas e inciertas que se recuerdan.

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