Intersindical Canaria denunció ayer en un comunicado las deficiencias que afectan a la sanidad pública en Canarias, tanto en Atención Primaria como en hospitales y centros especializados. Según el sindicato, los problemas se originan desde la construcción de los centros, gestionada por empresas que incumplen plazos, encarecen presupuestos y ejecutan obras de baja calidad.
Entre los ejemplos más recientes, destacan las goteras y recipientes que los usuarios deben sortear en el Hospital del Norte y en el Hospital Universitario de Canarias (HUC). En este último, se han detectado problemas graves de aluminosis y corrosión en balcones del edificio de hospitalización.
El sindicato también denuncia los 20 años de espera para la ampliación del centro de Tacoronte o los inviernos con solo 2 grados de temperatura en Vilaflor. En contraste, la sanidad privada-concertada “mejora sus instalaciones dotando sus servicios de amplio confort”.
Aseguran que estas situaciones reflejan una gestión negligente de los gobiernos de CC y PP, aunque también se acusa “en menor medida” al PSOE.







