Todo se había puesto en contra. El CB Canarias era un equipo recién ascendido desde la LEB, visitaba a un Real Madrid en racha y, para colmo de males, los aurinegros perdieron a Blagota Sekulic, su mejor jugador, en el calentamiento. El Real Madrid-Canarias de la temporada 2012/2013, permanece en la historia por ser la primra vez -y hasta ahora la única-, en la que los insulares se impusieron en la capital de España al equipo blanco (83-96).
El CB Canarias había enfrentado al Real Madrid hasta en 13 ocasiones siendo siempre derrotado por los madridistas. El 17 de marzo de 2013, los aruinegros, con Alejandro Martínez de entrenador, se presentaban en Madrid para intentar algo sumamente complicado: doblegar a un equipo que estaba en racha de juego y resultados.
Ni el Náutico, ni el Tenerife AB, ni el Tenerife Baloncesto habían logrado imponerse al Real Madrid con anterioridad.
Una lesión inesperada
Las cosas no empezaron bien para el CB Canarias. Blagota Sekulic, estrella aquella temporada, se lesionó en la rueda de calentamiento, por lo que Alejandro Martínez se quedó sin una pieza muy importante incluso antes de comenzar el duelo.
El equipo dio un paso al frente, logrando una primera ventaja de 11-20 en la primera manga, cerrándola con 19-26. Pese a que la entrada de Sergio Rodríguez hizo cambiar las cosas con un parcial de 10-2 para el 29-28, el CB Canarias no se descompuso. El Madrid cerró la primera parte con un parcial de 26-14 en el segundo cuarto para llegar al descanso cinco arriba (45-40) con 10 puntos de Reyes en los locales y 9 de Chagoyen y Guillén en los visitantes.
El CB Canarias da la campanada
Tras la reanudación, el CB Canarias dinamitó el encuentro al castigar severamente la pasividad de la defensa exterior madridista. Bajo la batuta de Alejandro Martínez, los aurinegros se vinieron arriba con una lluvia de triples liderada por un Saúl Blanco sobresaliente, logrando además asfixiar a los locales bajo los aros llegando al último cuarto con una desventaja que presagiaba la sorpresa (62-65).
La tensión competitiva terminó por quebrar los nervios del banquillo madrileño, resultando en la expulsión de Pablo Laso tras sus airadas protestas a los colegiados. El equipo lagunero aprovechó el desconcierto local para firmar un parcial de 0-9 que, tras un triple clave de Biviá, situaba la renta por encima de la barrera psicológica de los diez puntos (62-74). Ante una zona defensiva canaria impenetrable, el Real Madrid se precipitó en ataques desesperados que siempre terminaban en manos aurinegras, dejando la remontada en una utopía a pesar del esfuerzo individual de Carroll.
En los minutos finales, el conjunto tinerfeño demostró una madurez impropia de quien visita el feudo blanco, manejando la presión de estar a punto de hacer historia. Un inmenso Ricardo Uriz tomó el mando de las operaciones, superando en el duelo individual al “Chacho” Rodríguez y encontrando siempre al compañero liberado para castigar el aro rival (83-96).

Una felicitación al descanso
Una de las notas curiosas de aquel Real Madrid-CB Canarias fue lo declarado por Alejandro Martínez al término del mismo. El técnico insular desveló que había felicitado a sus jugadores en el descanso, cuando aún perdían por 45-40.
“Durante le calentamiento perdimos a Blagota (Sekulic), por unas pequeñas molestias y se nos venía abajo un poco el trabajo que teníamos preparador. Pero los compañeros que le han suplido han hecho un trabajo bueno. Todo el equipo hizo un trabajo brillante. Durante el descanso ya los había felicitado, algo que hice también al final del partido”, indicó.
Pablo Laso, por su parte, se rindió ante aquel CB Canarias: “Felicito al Canarias por la victoria. Ha sido justa, en un partido que han sabido llevar bien. Han tenido un gran acierto en ataque”, posiblemente motivado por nuestra endeblez defensiva”.

Lampropoulos, protagonista
Fotis Lampropoulos era jugador de aquel CB Canarias. El griego, que vistió la camiseta aurinegra en 120 partidos, recuerda perfectamente aquel día. “Era la primera temporada en ACB y todo nos parecía muy difícil, más un partido como el del Real Madrid”.
El interior de Patras rememora cómo se dio aquel curso: “No empezamos bien el año, pero después de adaptarnos las cosas comenzaron a funcionar. Éramos un recién ascendido, por lo que ganar en Madrid fue una sorpresa para toda la gente. Una súper sorpresa, diría yo, porque manteníamos el bloque del ascenso, de la LEB Oro”.
“Cuando juegas así, contra un grande, no esperas poder ganar”, enfatiza, pero, según avanzada el duelo, comenzaron a ver sus posibilidades reales: “Veíamos que el marcador era apretado, que estábamos jugando bien, que peleábamos todo el rato y, al final, ganamos. Fue una maravilla de partido”.





