Su música está causando sensación en las plataformas. Las señales que emite el lanzamiento de su álbum, ‘Kilómetros de mí’, entusiasman a Deivy, herreño de 29 años residente en Eindhoven (Países Bajos), ciudad a la que llegó empujado por la falta de estabilidad laboral en las Islas –explica– pero también por “las ganas de avanzar y de vivir experiencias nuevas como residir en otro país”.
En menos de un mes, y sin ninguna acción publicitaria detrás, ya suma más de 2.000 reproducciones de su álbum, que incluye nueve canciones, entre ellas sus tres primeros sencillos: ‘Amsterdam’, ‘Bajo el puente’ y ‘Sin ruido’. David Mesa Rodríguez, que define su estilo “entre reggaeton y pop latino”, ya prepara el lanzamiento de dos nuevos temas para la última semana de mayo que desembocará en el día de Canarias: ‘Documento en blanco’, “que conecta mucho con las Islas” y ‘Me lo llevo’, “que es más amoroso”.
“En este trabajo hago referencia a lo que supone salir fuera, empezar de cero, estar en blanco”, cuenta desde Eindhoven a este periódico. Su álbum contiene “un poco de todo, temas nostálgicos y alegres” y en él no falta un recuerdo con aires de melancolía para la Isla del Meridiano, su tierra.
“Lo que me importa es aportar mi granito de arena para que cada día sea un poco mejor en el mundo y, por supuesto, nunca olvidar de dónde venimos, de Canarias, que siempre se echa de menos: nuestra gente, nuestra cultura, nuestra forma de ser… todas esas cosas que tanto valoramos cuando estamos fuera”, afirma el joven herreño, nacido en el municipio de La Frontera.
Del panorama musical actual, Deivy subraya la “similitud” y la “banalidad” de muchas canciones. En su opinión, “se ha perdido profundidad, sentimiento y la emoción de contar algo más intenso”. Su compromiso de ir al rescate de esos valores lo traslada a sus composiciones al igual que su voluntad de aportar “algo más de valor” a la sociedad, “más allá del reggaeton, que siento que cada vez conecta menos con la audiencia”.
Su afición por la música se remonta a su infancia, cuando contemplaba a su tío tocar la guitarra y el teclado, aunque el espaldarazo definitivo se lo dio el profesor de música del instituto. Comenzó a tocar el bajo con 14 años, después ingresó en un grupo folclórico y posteriormente en una banda durante un par de años mientras estudiaba en Tenerife.
Ahora sueña con afianzarse en las plataformas que difunden su música: Spotify, Amazon Music, Apple Music y YouTube. “No me esperaba la aceptación que ha tenido el álbum ‘Kilómetros de mí’, ha sido una sorpresa. La idea, a partir de ahora, es seguir escribiendo, porque me gusta y porque quiero transmitir mis vivencias y mi visión como una modesta forma de ayudar al mundo a que sea un poquito mejor”.







