Una movilización ciudadana impulsada a través de la plataforma Change.org ha solicitado formalmente “Detener el atentado ambiental en la Cala de Tacorón”, un emblemático enclave costero situado en el municipio de El Pinar de El Hierro.
Según detalla el texto de la petición colectiva, el consistorio local ha puesto en marcha, de manera imprevista, un proyecto que contempla la colocación de 80 tumbonas con armazón de cemento junto a sus respectivas sombrillas en la plataforma de este litoral.
Los promotores de la iniciativa denuncian que estas nuevas infraestructuras están ocupando terrenos protegidos que, hasta la fecha, permanecían completamente libres de edificaciones. Asimismo, alertan de que durante la ejecución de los trabajos técnicos se está procediendo a la destrucción de campos de lava originarios y al vertido de gravas sobre el jable con el objetivo de habilitar diferentes senderos peatonales de acceso a la zona de baño.
Impacto crítico sobre especies protegidas de la isla
La reclamación incide en que este espacio costero se encuentra integrado de forma oficial dentro de la Zona Especial de Protección de las Aves (ZEPA) “El Hierro”. La principal preocupación de los firmantes radica en que la plataforma de Tacorón alberga una colonia de pardelas cenicientas (Calonectris borealis), una especie que se encuentra actualmente expuesta a sufrir afecciones directas al coincidir las obras con el desarrollo de su pleno periodo reproductor.
Por otra parte, la denuncia sectorial subraya la alteración directa que está sufriendo el hábitat del helecho lengua de serpiente (Ophioglossum polyphyllum). Esta planta dispone de la máxima consideración legal al estar incluida en el Régimen de Protección Especial de los Catálogos de Especies Protegidas tanto a nivel español como canario. La llanura de la cala representa, según los datos aportados, uno de los últimos reductos de supervivencia para esta especie vegetal en la isla del meridiano.
Exigencia de paralización y coherencia institucional
Atendiendo a estos factores de afección sobre el entorno, la campaña ciudadana exige la suspensión inmediata de las obras en la llanura protegida. El documento técnico de la propuesta argumenta que las actuaciones municipales deberían circunscribirse única y exclusivamente a las labores de reparación y mantenimiento de las instalaciones que ya existían previamente en el lugar, tales como la zona de merenderos, los aparcamientos habilitados y los soláriums del charco.
La petición recuerda que la implantación de estas estructuras fijas supone una degradación por artificialidad en una isla declarada en su totalidad como Geoparque y Reserva de la Biosfera. Los impulsores apelan directamente a la responsabilidad de las autoridades políticas del consistorio, exigiéndoles que mantengan una estricta coherencia con el modelo de sostenibilidad territorial que define los valores identitarios y turísticos de El Hierro frente a intervenciones de uso intensivo.







