El pulso mantenido durante las últimas semanas entre el sector del transporte discrecional y Aena por el nuevo sistema de acceso a las guaguas en los aeropuertos canarios tuvo esta tarde su primer punto de inflexión. Representantes del Gobierno de Canarias, del Cabildo de Tenerife, Lanzarote, y de la Federación de Empresarios de Transportes se reunieron con la dirección de Aena en el Aeropuerto Tenerife Sur, encuentro del que salió un acuerdo que aplaza el cobro de la tasa hasta el 1 de enero de 2027 y por el que Aena se compromete a costear la habilitación de una zona de descanso con las infraestructuras necesarias para los conductores en la nueva zona de descanso, con “sombra, bancos, aseos y máquinas de café”, según adelantaron.
El director de Aeropuertos del grupo Canarias de Aena, Luis López Chapi, calificó la reunión de “cordial” y “satisfactoria” y confirmó que el sistema de control de accesos se mantendrá en funcionamiento, aunque sin cobro efectivo, durante los próximos meses.
“Vamos a abrir un periodo de familiarización, un periodo de adaptación para todos los usuarios, de tal forma que puedan ir trabajando y avanzando en ese ajuste de procedimiento”, explicó, y avanzó que hasta enero se sucederán varias reuniones con transportistas y touroperadores para ir adaptando la operativa. Avanzó que en enero de 2027 se retomarán los cobros.
El presidente de la Federación de Empresarios de Transportes, José Agustín Espino Flores, se mostró satisfecho con el aplazamiento, pero dejó clara su posición: “Me he negado en todo momento a que se le cobre a una guagua por estar esperando en el aeropuerto por los pasajeros”, afirmó, argumentando que una guagua “viene a prestar un servicio de recogida de pasajeros, no viene a trabajar” y que, en su opinión, debería ser Aena quien remunerase ese servicio, y no al revés.
“Norma paquetizada desde Madrid”
La directora general de Transportes y Movilidad del Gobierno de Canarias, María Fernández, destacó que la reunión arrancó con disculpas por parte de Aena “por las formas y por cómo se había gestionado” una situación que, dijo, ya rozaba el “interés público”. Fernández celebró la paralización del calendario previsto y anunció una batería de mesas de diálogo en octubre, noviembre y diciembre para tomar decisiones “bajo datos” antes de la implantación definitiva del sistema.
La directora fue crítica con el origen de la medida, que atribuyó a “una norma paquetizada de Madrid” aplicada “sin sentido” a un archipiélago que, subrayó, no es homogéneo: “No es igual Lanzarote que Tenerife que Gran Canaria”.
Fernández reclamó a ARNA que el derecho a tomar una decisión “no exime del deber de dialogarla”, recordando que existen mesas de coordinación aeroportuaria periódicas entre el Gobierno autonómico y la compañía que, a su juicio, “deberían haberse utilizado antes de implantar el sistema”.







