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La tragedia de La Gomera que dejó 20 muertos en un incendio de 900 hectáreas: una ‘bola de fuego’ subió por el barranco

Una repentina modificación del viento convirtió el fuego de 1984 en una enorme trampa junto al Roque de Agando cuando parecía estar prácticamente controlado
Todos los fallecidos perdieron la vida en la hoy carretera G-2,. a la sombra del roque de Agando / PABLO AFONSO
Todos los fallecidos perdieron la vida en la hoy carretera G-2,. a la sombra del roque de Agando / PABLO AFONSO

El gran incendio que estos días golpea a Madrid y Ávila vuelven a mostrar hasta qué punto el fuego puede cambiar de comportamiento en cuestión de minutos. Canarias conoce bien esa amenaza. El 11 de septiembre de 1984, 20 personas murieron en La Gomera después de quedar atrapadas por las llamas junto al Roque de Agando.

Aquella jornada continúa siendo una de las mayores tragedias humanas provocadas por un incendio forestal en España. El fuego arrasó alrededor de 900 hectáreas, una superficie muy inferior a la de otros grandes incendios registrados posteriormente, pero la combinación del terreno, el viento y la presencia de numerosas personas en las tareas de extinción tuvo consecuencias devastadoras. El propio Cabildo de La Gomera mantiene cada septiembre un homenaje a las 20 víctimas.

El fuego comenzó en La Laja

La historia comenzó durante la noche del 10 de septiembre de 1984.

El incendio se declaró en la zona conocida como Dehesa del Manco, próxima al caserío de La Laja, en el municipio de San Sebastián de La Gomera.

Lo que inicialmente parecía un fuego de dimensiones asumibles avanzó durante las horas siguientes hacia las zonas altas de la Isla.

Vecinos y voluntarios fueron convocados para colaborar en las labores de extinción. Eran otros tiempos: los dispositivos contra incendios forestales, las comunicaciones y los protocolos de seguridad estaban muy lejos de los actuales.

Durante la mañana comenzaron a abrirse cortafuegos para evitar que las llamas alcanzaran el Parque Nacional de Garajonay.

El incendio parecía estar prácticamente dominado al mediodía en la zona de Los Roques.

Fue entonces cuando todo cambió.

El día 11 por la tarde los bomberos y voluntarios comenzaron a sacar cadávares cabornizados por el fuego en la carretera / PABLO AFONSO
El día 11 por la tarde los bomberos y voluntarios comenzaron a sacar cadávares cabornizados por el fuego en la carretera / PABLO AFONSO

Una bola de fuego subió por el barranco

El viento modificó repentinamente el comportamiento de las llamas.

Según relató años después a DIARIO DE AVISOS Sito Simancas, radioaficionado que participaba como voluntario en las comunicaciones, desde el fondo del barranco ascendió una enorme masa de fuego.

Las llamas superaron las franjas que se habían abierto para contenerlas y avanzaron hacia los roques de Ojila y Agando.

Los técnicos encargados de la extinción ordenaron a las personas que estaban en la zona que retrocedieran hacia terreno ya quemado.

Hubo muy poco tiempo para reaccionar.

Un nuevo frente alcanzó con enorme violencia el tramo de carretera situado entre los roques de Agando y Ojila, donde se encontraban autoridades, trabajadores y voluntarios.

Varias personas quedaron atrapadas en plena carretera. Algunas intentaron escapar dentro de sus vehículos.

Entre los fallecidos estaba el gobernador civil

Entre las víctimas se encontraba Francisco Afonso Carrillo, gobernador civil de Santa Cruz de Tenerife, que tenía 36 años y llevaba apenas 44 días en el cargo.

Había llegado ese mismo día a La Gomera para conocer sobre el terreno la evolución del incendio.

También fallecieron su secretario, Bartolomé Alonso, y su chófer, José Brito.

El balance terminó ascendiendo a 20 muertos. Trece eran naturales de La Gomera y otros siete procedían de Tenerife, según mantiene el Cabildo insular en sus actos oficiales de homenaje.

El entonces presidente del Cabildo de La Gomera, Antonio Plasencia, estuvo entre los heridos.

Algunas de las personas que sobrevivieron inicialmente sufrieron quemaduras de extrema gravedad y tuvieron que ser trasladadas a centros especializados fuera de Canarias.

Recuerdo a las víctimas del incendio de 1984 en La Gomera. | Cabildo de La Gomera
Recuerdo a las víctimas del incendio de 1984 en La Gomera. | Cabildo de La Gomera

Un incendio pequeño por superficie, enorme por sus consecuencias

El incendio quedó controlado días después y terminó afectando a unas 900 hectáreas.

La cifra explica una de las singularidades de la tragedia.

No fue uno de los mayores incendios de España por superficie quemada. Su dimensión humana, sin embargo, fue extraordinaria.

Documentación del Ministerio para la Transición Ecológica vinculada al Parque Nacional de Garajonay sigue citando el incendio de Los Roques de 1984 como el incendio forestal con mayor número de vidas perdidas asociado a la historia del espacio.

La guía oficial del Parque Nacional también recuerda que aquella zona sufrió en 1984 un incendio devastador en el que fallecieron 20 personas.

El Cabildo mantiene hoy un monumento dedicado a las víctimas a los pies del Roque de Agando, donde cada 11 de septiembre tiene lugar un homenaje institucional.

La tragedia continúa formando parte de la memoria colectiva de La Gomera más de cuatro décadas después.

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