El Gobierno de Canarias ha aprobado este lunes un programa temporal de empleo para erradicar la filoxera, a ejecutar entre 2026 y 2029, en el que invertirá 655.462 euros para la incorporación de personal técnico especializado en viticultura, sanidad vegetal y la realización de ensayos agronómicos.
Según ha explicado el Gobierno canario en un comunicado, el programa permitirá la incorporación de cuatro técnicos: un ingeniero agrónomo y tres ingenieros técnicos agrícolas con especialización o experiencia en viticultura, sanidad vegetal o ensayos agronómicos.
Entre otras funciones, asumirán labores de planificación, vigilancia fitosanitaria, seguimiento epidemiológico, coordinación de los ensayos experimentales con patrones resistentes, asesoramiento al sector y elaboración de estrategias de adaptación del viñedo de Canarias.
“La medida responde a la necesidad de reforzar la capacidad de actuación frente al insecto tras la detección en 2025 de un foco de filoxera (Daktulosphaira vitifoliae) en la comarca de Acentejo, en Tenerife, que motivó la declaración oficial de la plaga y las medidas recogidas en la Orden de 20 de agosto de 2025 para el control y erradicación de la filoxera”, ha indicado el Gobierno.
De esta manera, ha agregado, pretende mantener la continuidad de las actuaciones técnicas, el seguimiento coordinado del territorio y el desarrollo de las líneas experimentales previstas sin comprometer las funciones habituales del Servicio de Sanidad Vegetal, unidad administrativa encargada de las actuaciones vinculadas a enfermedades en los cultivos.
En la actualidad, Canarias es uno de los pocos territorios vitivinícolas del mundo donde la vid continúa cultivándose mayoritariamente sobre pie franco y se ha mantenido históricamente ajena al uso de portainjertos resistentes a este pulgón, una singularidad que convierte al archipiélago en un reservorio de variedades tradicionales de alto valor histórico y agronómico, indica la nota.
La detección de la filoxera supone un riesgo para este modelo de cultivo y para la conservación del patrimonio varietal y, además, compromete el paisaje tradicional, la producción agraria, la sostenibilidad y la actividad económica ligada al sector vitivinícola.
El Ejecutivo señala que con las prospecciones realizadas desde la detección de la plaga se ha constatado un comportamiento diferente del organismo al observado en otras regiones productoras, circunstancia que convierte a Canarias en un escenario de elevado interés técnico y científico.
“Por ello, se hace necesario desarrollar un programa propio de seguimiento, investigación y generación de conocimiento adaptado a las condiciones edafoclimáticas del archipiélago”, ha defendido.
El plan contempla también la implantación y evaluación de ensayos con portainjertos resistentes para analizar su adaptación a las singularidades de los suelos volcánicos, las variedades locales y las distintas condiciones climáticas de las Islas para garantizar el futuro del cultivo.
Estas actuaciones tendrán alcance regional y afectarán al conjunto del territorio de la Comunidad Autónoma de Canarias con presencia de cultivo de vid.
Además, complementarán las medidas de erradicación y contención ya previstas en el Plan Nacional de Contingencia frente a la filoxera, aprobado por el Comité Fitosanitario Nacional para prevenir su introducción y propagación en las Islas Canarias mediante el refuerzo de la vigilancia, la bioseguridad y la protección del viñedo.






