El Estado asumirá la retirada del monumento a la Victoria, más conocido como monumento a Franco, si el Ayuntamiento de Santa Cruz, propietario de la obra de Juan de Ávalos, no acata en seis meses la resolución del Ministerio de Memoria Democrática que obliga quitar del espacio público “una escultura que simboliza el fascismo y la dictadura y que, además, no tiene valores de Bien de Interés Cultural (BIC)”. Así lo anunció ayer el ministro, Ángel Víctor Torres, quien apuntó a que dicha actuación implicaría, además, una sanción a la administración municipal, aparte de tener que sufragar el coste subsidiario si no ejecuta la orden.
Torres, tras reunirse con la asociación de Memoria Democrática de Tenerife para valorar la resolución sobre la escultura, afirmó estar “convencido” de que el Ayuntamiento retirará un monumento que cuenta con documentos técnicos que señalan que “no tiene valor artístico ni posibilidad de ser declarado como BIC. Por ello se ha incluido en el catálogo de vestigios franquistas”.
Por su parte, el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, manifestó que tomará una decisión con el monumento “a lo largo de este mes” y señaló que “antes tengo que analizar todas las posibilidades, pues no está claro que incluso podamos retirarlo, al igual que los escudos de detrás. Tampoco he acordado si se recurrirá la resolución, que ahora se está estudiando. Aún así, reitero que cumpliremos la ley, tal y como está escrita”.
Mientras, el ministro Torres añadió que “espero que el Ayuntamiento quite cuanto antes el monumento, porque no tiene sentido mantener en la vía pública una obra de exaltación del franquismo sin valores arquitectónicos. Cualquier demócrata estará deseando que ese monumento vaya a una dependencia y no se exhiba más”.
Asimismo, aclaró que el plazo de seis meses “empezará a contar cuando culmine el expediente de declaración de BIC. En las próximas semanas creo que se reunirá el Consejo de Patrimonio de Canarias. De no ser así, el plazo límite será octubre, tras lo que comenzarán esos seis meses máximo, aunque invito a que se haga cuanto antes”.
Cuestionado sobre la inviabilidad técnica esgrimida por el Ayuntamiento para retirar la escultura en ese margen temporal, apuntando a casi año y medio para poder sacar un proyecto a licitación, Torres fue contundente: “Para que vean la voluntad del Ministerio hemos dado a Santa Cruz un tiempo doble para retirar el monumento frente al que tendrán otros municipios, que han entrado en el catálogo, que dispondrán de tres meses para ello”.
“Política chunga”
El ministro aseveró haber tenido interlocución con Bermúdez en todo el proceso, pues “le avancé el 29 de abril que el monumento iba a ser incluido en el catálogo y, el pasado lunes, un día antes de comunicarlo públicamente, se envió la resolución al Ayuntamiento”. Por ello, mostró su sorpresa tras escuchar al regidor acusándolo de “política chunga”, a lo que dijo, “eso sería dejar en la vía pública un monumento que no tiene valores de interés cultural”.
Bermúdez alegó que “recientemente estuve con Torres en un acto público y no me dijo ni mu, cuando sabía que iba a firmar la resolución. Se ha jugado un poco a la política chunga del no respeto institucional al no ser capaz de informarme. En estos momentos el PSOE tiene un problemón a nivel nacional y lo que se está intentando es desviar la atención”.
El alcalde cuestionó “por qué estas prisas por retirar el monumento, pues cuando Torres fue presidente de Canarias no hizo nada, al igual que Patricia Hernández al ostentar la Alcaldía. El PSOE se está centrando en esta obra porque no se atreve con la de Los Caídos en la plaza de España, que según ellos es vestigio franquista, lo que demuestra la subjetividad en aplicar la ley”.
La presidenta de la asociación de Memoria Histórica, Mercedes Pérez Schwartz, expresó su confianza en que el monumento a Franco se retire. “Va a ser muy difícil aplazarlo, aunque el alcalde me dijo que estaba dispuesto, y luego que no. Llevamos así años”. También avanzó que en el encuentro con Torres se abordó buscar con georradares los cuerpos de represaliados en las aguas de Santa Cruz y en el entorno de Los Rodeos.
En busca de un lugar para guardar una escultura de 14 metros de altura
La resolución del Ministerio de Memoria Democrática, que obliga al Ayuntamiento de Santa Cruz a retirar en un plazo de seis meses el monumento a Franco de su actual enclave, en la avenida de Anaga, insta también al Consistorio a depositar y custodiar la escultura en un almacén, sin posibilidad de ser exhibida públicamente. Una intención que adelantaba el regidor semanas atrás a DIARIO DE AVISOS tras ser cuestionado sobre el futuro de la escultura.
No obstante, las enormes dimensiones de la obra firmada por Juan de Ávalos, con altura total de 14 metros en su conjunto, con una estatua central de 10 metros, acarrean un problema añadido para el Consistorio, pues “a priori no tenemos ninguna nave tan grande para guardarla, aunque aún no sé qué se hará al respecto. Tengo que estudiar bien todas las posibilidades que existen”.
Asimismo, Bermúdez recordó que aún está pendiente la estrategia y el nuevo catálogo regional de vestigios franquistas que elabora el Gobierno regional, y que tiene que aprobar, posteriormente el Parlamento, tal y como dicta la ley canaria de Memoria Democrática, pero “si no hay opción para resignificar la escultura se retirará”.







