La denominada Ceremonia de los Guanches volvió a ser representada ayer, como cada 14 de agosto, en la plaza de la Patrona de Canarias cuando comenzaba a caer el sol y amainaba la brisa marina. Una ceremonia que bien podría ser el germen de la devoción que los canarios sienten por la Morenita, como fuente de cristiandad, pero también de identidad canaria.
Los ¡vivas! de la muchedumbre agolpada a las puertas de la casa de la Virgen secundaron, a las 19.05 horas, la eucaristía previa a la procesión. Media hora después, ataviada con su manto rojo y luciendo la medalla de oro que el Cabildo le entregó este año a los guanches de Güímar y Candelaria que protegen desde hace más de tres siglos la imagen; entre candelas, joyas, promesas y flores, la Virgen de Candelaria encaraba la salida de la Basílica. Lo hizo a paso lento pero seguro, para asomarse a la luz de la tarde a las 19.23 horas.
Ecografías
Este año, bajo la peana de la imagen, junto a las flores de siempre, se acumulaban ecografías y fotografías de niños y de mayores, una forma que miles de devotos eligieron para depositar sus promesas a los pies de la Morenita. “¡Viva la Morenita! ¡Viva la Patrona de Canarias! Un aplauso a nuestra madre”, coreó la multitud a su salida.
Con los primeros acordes de la Banda de Música Las Candelas arrancaba la procesión, que fue rodeando la plaza de la Patrona, aún inmersa en las obras de remodelación que encaran ya sus últimos meses. El calor apretaba, aunque sin la sofocación del año anterior.
Tras recorrer toda la avenida marítima, la comitiva giró por la calle Obispo Pérez Cáceres hasta llegar al escenario instalado frente al Ayuntamiento, en la avenida de la Constitución. Allí, el capataz inició las maniobras para depositar a la imagen en el lugar que le corresponde y, sobre las 19.50 horas, la Virgen entraba en el recinto entre aplausos.
Fue el preludio de la Ceremonia Guanche. Mientras resonaban los sonidos de bucios, comenzaba el acto que recrea el hallazgo de la imagen por dos pastores aborígenes en la playa de Chimisay, en la costa de Güímar, y que el Colectivo Guanches de Candelaria representa desde 1749 como parte del imaginario fundacional de la devoción canaria por Chaxiraxi. Las voces de Luisa Machado y José Luis de Madariaga volvieron a poner texto a la representación, guiando al público a través del relato del hallazgo, el asombro del mencey Acaymo y la llegada posterior de la talla hasta Candelaria.
Concluida la representación, la comitiva continuó su marcha hasta El Pozo, para regresar después al recinto junto al Ayuntamiento, donde el rector de la Basílica dirigió unas palabras a los asistentes. Alba Fariña y Fernando Santana pusieron la música a ese tramo de la noche, antes de que Chago Melián interpretara el Ave María, el momento que, año tras año, concentra el mayor recogimiento de la jornada.
Desde el muelle, un castillo de fuegos artificiales marcó la reanudación de la procesión hasta la Basílica, que permaneció abierta toda la noche con el rezo del Rosario cada hora para los fieles que iban llegando.
Actos durante el día grande
Con los preludios ya cerrados, Candelaria amanece hoy con la mirada puesta en el día grande de la Patrona General de Canarias. La alcaldesa, Mari Brito, subrayaba que el municipio “lleva ya varios días recibiendo peregrinos, un flujo que se ha intensificado especialmente en la antesala de la festividad”.
La jornada arrancará en la Basílica con la recepción de tambores y la ofrenda de la Asociación Cultural la Guanchería de Los Realejos, a las 9.00 horas, y continúa a las 10.00 horas con la llegada de los corredores de la 35ª Ofrenda Floral Atlética a la Virgen de Candelaria, organizada por Med Salud Sport Canarias.
A las 10.45 horas, en el recinto junto al Ayuntamiento, está prevista la Parada Militar y la recepción de la representante de S.M. el Rey de España, Astrid María Pérez Batista, presidenta del Parlamento de Canarias.
Le seguirá, desde el Ayuntamiento, la Procesión Cívica con el Pendón Municipal hasta la plaza de la Patrona, encabezada por la alcaldesa, la Corporación municipal y representación del Ayuntamiento de Teror, a la que se sumarán delegados del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife, el Parlamento, el Congreso, el Senado y el cuerpo consular, acompañados por la Banda de Música Las Candelas.
A las 12.00 horas, el obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Alberto Santiago Santiago, presidirá en la Basílica la solemne concelebración de la Eucaristía, cantada por la Coral Voces para la Esperanza Villa de Candelaria y la Orquesta de Cámara Las Candelas, dirigida por Silvia Alonso.
A su término, la Virgen saldrá en procesión por las calles Obispo Pérez Cáceres y Los Príncipes, entre una lluvia de voladores y acompañada de nuevo por la Banda Las Candelas y la Nueva Banda de Igueste.
La ofrenda
Por la tarde, a las 20.45 horas, la imagen será trasladada desde la plaza de la Patrona hasta el recinto junto al Ayuntamiento para la Ofrenda a la Patrona de Canarias, Las Candelas de Canarias, prevista a las 21.30 horas.
El acto reunirá al Taller Canario de Canción, Candelaria González y Chago Melián por Tenerife, Paula Gómez por La Palma, Coros y Danzas de La Gomera, Claudia Álamo por El Hierro, Manolo Estupiñán por Gran Canaria, Marey Martín, Tomás Perera y Ayla Rodríguez por Fuerteventura, y Pancho Corujo y Sara Bermúdez por Lanzarote, junto al Colectivo Guanches de Candelaria, la Danza Venerada Santísima Trinidad de Igueste, la Asociación Cultural Almagre y los Pescadores locales.
La Parada Militar, la Eucaristía solemne y la ofrenda se retransmitirán en directo por TVE en Canarias, TV Canaria, Cope Canarias y Candelaria Radio.
Una loa reivindicativa que se realiza desde 1749
Octavio Rodríguez Delgado, cronista oficial de Candelaria, data en 1749 el comienzo de la representación de la aparición de la Virgen a los Guanches. Según señala, tras dos meses y medio en que el clero se llevó la imagen a La Laguna, los dominicos temieron que no volviera a la Villa Mariana, en donde la custodiaban desde 1530. Cuando regresó, en 1749, se representó una loa, una obra de teatro corta, con la aparición de la Virgen, como una reivindicación de los dominicos y escrita por los frailes. Aquella pieza, dice el cronista, fue el molde sobre el que con el tiempo se fue moldeando la actual Ceremonia Guanche, cuyo guion se apoya en el relato publicado por fray Alonso de Espinosa.





















