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Confirmado y en vigor: las latas de atún, sardinas y mejillones ya no serán las de siempre

La nueva norma del BOE impone nombres científicos y medidas exactas para evitar engaños en latas de mejillones, berberechos y sardinas
Confirmado y en vigor: las latas de atún, sardinas y mejillones ya no serán las de siempre
La medida busca frenar las confusiones en el punto de venta y garantizar que la ciudadanía sepa exactamente qué compra.

Las latas de mejillones, berberechos y sardinas que llegan a las estanterías de los supermercados en Canarias y el resto de España cambian definitivamente su etiquetado. La entrada en vigor del Real Decreto 1082/2025 obliga a la industria a identificar cada especie pesquera por su nombre científico exacto y prohíbe el uso de denominaciones ambiguas.

La nueva regulación, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), exige que el nombre comercial de cada producto coincida con el catálogo oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La medida busca frenar las confusiones en el punto de venta y garantizar que la ciudadanía sepa exactamente qué compra.

El ajuste normativo responde a la necesidad de actualizar reglas obsoletas, como las de los moluscos bivalvos, que databan de 1985. En las últimas cuatro décadas, los hábitos de consumo y las tecnologías del sector han evolucionado de forma notable. Con este cambio, el Ministerio impone criterios técnicos sobre los aditivos, los métodos de preparación y los cortes.

Fin a los engaños en zamburiñas, ventrescas y cortes de pescado

Uno de los avances principales de la norma es evitar el engaño al consumidor final. Hasta ahora era habitual encontrar conservas vendidas como zamburiñas que en realidad contenían volandeiras o vieiras del Pacífico. Con el reglamento actual, la denominación oficial debe corresponderse con la especie real.

Además, expresiones habituales como “limpio”, “eviscerado”, “ahumado” o “en escabeche” adquieren un significado legal estricto. Del mismo modo, denominaciones de partes del pescado como ventresca, cocochas o anillas deben cumplir con estándares anatómicos específicos para poder aparecer en el envase.

Talla exacta para distinguir la sardina de la sardinilla

El texto legal introduce parámetros métricos para terminar con la arbitrariedad en la venta de pescados. La clasificación de una sardina o sardinilla deja de depender del criterio del fabricante y se somete a límites concretos de tamaño y peso.

En los ejemplares capturados en el mar Mediterráneo, las sardinillas deben medir entre 11 y 15 centímetros, con un peso de 10,7 a 25 gramos. Para el resto de las zonas pesqueras, como el caladero atlántico que abastece a las Islas, la longitud oscila entre 11 y 13,7 centímetros, mientras que el peso debe situarse entre 12,5 y 25 gramos.

Nuevas exigencias para los moluscos en conserva

En cuanto a los bivalvos, el Real Decreto deroga las órdenes antiguas y obliga a detallar con precisión los aditivos utilizados para mantener la consistencia del producto. De este modo, los envases de mejillón, berberecho y almeja se adaptan a las exigencias de transparencia y trazabilidad que exige el mercado alimentario actual.

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