El fotógrafo Eduardo García ha captado la secuencia de un espectacular rayo verde sobre la Isla de La Palma desde el acantilado de Los Gigantes, en Tenerife. Las imágenes formarán parte de un vídeo en time-lapse que registra este inusual fenómeno óptico en el Archipiélago.
La secuencia, compuesta por cuatro fotografías consecutivas tomadas durante el atardecer, muestra con claridad el destello verdoso en el borde superior del disco solar justo antes de ocultarse tras el horizonte marino de la Isla bonita.
El rayo verde es un fenómeno óptico atmosférico poco frecuente que dura apenas uno o dos segundos. Ocurre cuando la luz del sol atraviesa la atmósfera terrestre, la cual actúa como un prisma refractando sus colores. En la atmósfera marina de las Islas, la nitidez del horizonte atlántico favorece ocasionalmente su observación.
La ubicación de Los Gigantes, orientada hacia el oeste y libre de obstáculos visuales hacia el océano, convierte a este punto costero de Tenerife en un enclave idóneo para la observación de este tipo de eventos ópticos y astronómicos.
Por qué se produce el rayo verde
El rayo verde se genera por la refracción de la luz solar en las capas de la atmósfera. Al encontrarse el sol muy bajo en el horizonte, los rayos de luz deben recorrer una mayor cantidad de aire. Esta capa atmosférica dobla la luz solar y separa sus distintos colores, de forma similar a como lo hace un prisma de cristal.
La luz azul y violeta se dispersa con mayor facilidad en la atmósfera, mientras que la roja y la naranja son absorbidas o se ocultan primero. Como consecuencia, el color verde resulta el último haz visible antes de la extinción total de la luz solar, apareciendo como una breve franja sobre la cima del disco solar.
Las condiciones necesarias en Canarias
Para contemplar un rayo verde en el Archipiélago se requieren condiciones atmosféricas muy concretas: un horizonte limpio de calima, baja humedad, ausencia de nubes bajas y un viento estable sobre la superficie marina. La calidad del cielo en las Islas facilita que fotógrafos y observadores puedan registrar este fenómeno en contadas ocasiones al año.













