El barrio de Ofra se enfrenta a una problemática medioambiental derivada ante la presencia de numerosos gallos y gallinas que llevan tiempo campando a sus anchas por diversos espacios públicos de la zona, como en la calle Antracita, en Santa Clara. Por este motivo, desde el área de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se ha puesto en marcha un dispositivo destinado a la captura de estos ejemplares avícolas que no tienen dueño, y que lleva a cabo el servicio de control de plagas.
El concejal del distrito Ofra-Costa Sur, Santiago Díaz-Mejías, ha explicado que este asunto “preocupa” a los vecinos, por lo que desde el Tagoror se acordó, en su última sesión, solicitar la colaboración de los servicios especializados para actuar contra estos animales, aunque “también hay que recordar la importancia de la colaboración ciudadana para facilitar las labores de captura de los ejemplares sueltos”.
Además, apuntó a que “se tiene que seguir insistiendo en la necesidad de evitar alimentar a estos animales en la vía pública, pues es una práctica prohibida por las ordenanzas municipales y susceptible de sanción”.
Díaz-Mejías añadió que “las incidencias registradas por la presencia de gallos y gallinas en Ofra ya ha sido trasladada varias veces al servicio de control de plagas, al frente del concejal Carlos Tarife. Se ha enviado en determinadas ocasiones a operarios para retirar las aves, pero con poco éxito porque, en primer lugar, son muy difíciles de capturar y, por otra, las veces que han ido varios vecinos han salido a increparles e incluso a amenazarles por llevarse a los animales. Aparte de que sigue habiendo personas que les ponen comida, lo que hace que las aves sigan quedándose por la zona”.
Actuación
Por su parte, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, confirmó que “ya se está actuando y capturando” a los gallos y gallinas que andan sueltos por varias calles de Ofra, pero aún el dispositivo no ha concluido y no se pueden facilitar datos globales.
La presencia de gallos sueltos sin dueño en Santa Cruz también afecta a García Escámez, Somosierra o Valleseco, generando quejas ciudadanas por el ruido matutino y dividiendo a los vecinos entre quienes piden su retirada por salubridad y quienes los defienden.






