Aqualia, la empresa que gestiona la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) comarcal del Valle de La Orotava por encargo del Consejo Insular de Aguas de Tenerife, ha presentado una denuncia ante el Juzgado de Guardia de Puerto de la Cruz tras el derrame de cloruro férrico ocurrido en la noche del pasado sábado.
En un comunicado, la empresa expone que continúa analizando de forma exhaustiva lo sucedido, sobre lo que considera que existen indicios que podrían apuntar a una posible actuación intencionada, ya que el tubo dañado no estaría sometido a condiciones ambientales adversas ni a situaciones de presión que justifiquen su rotura.
Además, según puntualizan, los vídeos difundidos en redes sociales señalarían la presencia de una persona ajena a la instalación dentro del recinto. En todo caso, Aqualia se emplaza a la conclusión de la investigación correspondiente, que determinará las causas y responsabilidades que pudieran existir.
El cloruro férrico es un reactivo ampliamente utilizado en el tratamiento de aguas de consumo y residuales que en esta instalación se emplea para facilitar la eliminación de partículas y mejorar los procesos de depuración con vistas a la posterior reutilización del agua depurada en riego agrícola.
La empresa Aqualia ha reiterado su total disposición para colaborar con la Justicia, el Cabildo de Tenerife, el Consejo Insular de Aguas y el resto de organismos implicados, aportando toda la información que sea necesaria para esclarecer lo ocurrido con la “máxima transparencia”.






