Una pareja canaria que vive en Suiza ha compartido en redes una de las situaciones que forman parte de su día a día lejos de las Islas: salir del trabajo, quedarse sin transporte público y tener que caminar por la montaña para ir a buscar la cena.
El protagonista del vídeo, publicado en la cuenta de Instagram @dosguanchesporahi, explica que la pareja no tiene coche y que normalmente se desplaza caminando o en guagua. Esta vez, sin embargo, la última conexión ya había pasado. “La última guagua que pasa creo que es a las seis”, cuenta.
Ante la situación, decide hacer el recorrido a pie, un trayecto de unos 25 minutos caminando por una zona de montaña desde la pizzería hasta donde se alojan, acompañado de lluvia, niebla y frío.
Vuelta a casa cuesta arriba y con miedo
El vídeo recoge la vuelta a casa. “Llevo unos diez minutitos caminando y ahora saliendo del pueblo”, explica mientras avanza con la pizza. A partir de ahí, el camino se vuelve más exigente. “Hay que subir por toda la montaña caminando. Encima es todo subida, muchacho, porque el hotel está arriba”, comenta.
Con la pizza en la mano, el protagonista plantea la posibilidad de que algún animal pueda detectar el olor de la comida. “El miedo mío es que aparezca algún animal y quiera quitármela y tenga que fajarme yo con el animalito ahora”, bromea.
Otro de los detalles que destaca el protagonista es el precio de la cena. Según explica, la pizza cuesta 29 francos suizos. La cantidad equivale aproximadamente a 31 euros, aunque la conversión exacta depende del tipo de cambio.
El recibimiento
Tras completar el camino de vuelta, el joven llega finalmente al hotel con la pizza. Llama a la puerta y, al abrir, lo primero que hace su pareja es insultar: “Gilip…, me estoy bañando”.
La escena ha provocado numerosas reacciones entre los usuarios. “Me encanta el recibimiento a lo canario ”, comenta una persona. Otros bromean con el estado en el que habrá llegado la comida: “La pizza llega tiesa”, “Esa pizza llegó más fría que su corazón”.
Otro usuario ironiza con el esfuerzo realizado: “Qué bonito recibimiento!!! Así sí vale la pena, media hora de pateo para esas palabras tan dulces”. Y hay quien directamente propone una solución: “Yo soy tú y en lo que se baña me como la pizza”.








