Carmen Pérez quiere ser la nueva alcaldesa de Santa Cruz de Tenerife, pero detrás de una recién elegida candidata del Partido Popular que habla de vivienda, movilidad, seguridad, limpieza o de transformar la ciudad, hay una mujer que reconoce el gran coste personal que le ha supuesto su carrera política: menos tiempo para su hijo, para la familia y para ella misma. Aún así, asume la lucha por la Alcaldía capitalina con ilusión, ambición, con los pies en la tierra y con una idea muy clara de cómo quiere hacer su trabajo: escuchando, gestionando y en cercanía con los vecinos.
-¿Se ve como futura alcaldesa de Santa Cruz?
“Sí. Me encantaría que los vecinos y las vecinas de Santa Cruz depositaran su confianza en mí. Es cierto que cuando el Partido Popular me ofreció ser candidata acepté con muchísimo orgullo, pero también con una enorme responsabilidad. Ahora, he asumido la tenencia de Alcaldía y la portavocía del grupo municipal, por lo que estoy muy ilusionada. Una ilusión que se están contagiando al equipo, donde todos están arrimando el hombro con esa sensación de vamos a a salir a la calle con un proyecto ganador”.
-¿Qué aporta Carmen Pérez respecto al anterior portavoz del grupo municipal, Carlos Tarife?
“Carlos Tarife fue quien me llamó para formar parte de las listas del PP en este mandato y lo que él vio en mi es lo mismo que ha visto el partido ahora. Tengo una visión diferente, vinculada también a mi experiencia en el sector privado, en el que he pasado más de 20 años ganándome la vida como abogada. Sé lo que significa pagar impuestos, salarios y sacar adelante un proyecto empresarial. Esa experiencia personal me ha llevado a la gestión pública, al frente de la Sociedad de Desarrollo, con un perfil de diálogo y de escucha. Es lo que me diferencia de otros perfiles políticos. No soy una política de la bronca continua, sino del sentido común”.
-¿Los ciudadanos conocen a Carmen Pérez?
“Me encantaría poder decir que sí, pero llevo un mes como candidata y pocos días como portavoz y primera teniente de alcalde. Queda muchísimo trabajo por hacer. Pero uno de mis principales objetivos es acercar la administración a los vecinos para que no exista ni uno solo al que no podamos dar respuesta. No entiendo la política desde los despachos. Me gusta patear las calles, escuchar, preguntar, medir, corregir errores y consolidar lo que funciona”.
-¿Qué centrará su programa electoral?
“El foco serán las personas. Quiero que los vecinos sientan orgullo de la ciudad en la que viven. Quiero una Santa Cruz donde los jóvenes encuentren su primera oportunidad laboral, donde exista calidad de vida y de servicios. Mi reto es transformar la capital y que los proyectos no queden en los despachos, porque las ciudades y las personas cambian y hay que ser capaces de diseñar un buen traje a medida de cara al futuro”.
-¿Qué ofrece a esos vecinos desencantados con la política actual para captar su voto?
“Que nuestro proyecto no es solo para los votantes del PP. Cuando se gobierna es para todos los ciudadanos. Mi proyecto es lograr una ciudad grande, referente, limpia, segura y con sus barrios más conectados. No quiero dejar un proyecto de ilusiones por nueve meses, sino ganar la Alcaldía para poder transformar Santa Cruz”.
-Tras el resultado electoral y si fuera necesario pactar, ¿cuáles serán sus líneas rojas?
“Mi línea roja será todo aquello que perjudique a los ciudadanos. Mi prioridad siempre será el municipio. El actual pacto entre Coalición Canaria y Partido Popular está consolidado y creo que desde mi partido hemos demostrado que somos buenos compañeros de viaje porque estamos para trabajar y gestionar, no para estar permanentemente en la bronca política. A partir de ahí, cualquier acuerdo tendrá que estar condicionado por aquello que sea bueno para la ciudad. Me voy a dejar la piel por esta ciudad, porque el proyecto que vamos a presentar lo que pretende es sacar todo el potencial a esta ciudad. Para mí, la política tiene que servir para que las cosas funcionen, no para hacer humo. Respecto a pactar con otras fuerzas políticas, pues creo que estamos en las antípodas por pensamientos distintos”.
-¿Qué huella quiere dejar en Santa Cruz?
“La de ser un soplo de aire fresco en todo el actual ruido político. La política hoy en día se ha perdido en el espectáculo y yo no quiero ser espectáculo sino una gestora del servicio público”.
-Si llegara a la Alcaldía, ¿qué cambiaría primero?
Vivienda, movilidad, seguridad y limpieza. En ese orden. Son problemas que los vecinos están señalando constantemente. La vivienda no es solo un problema de Santa Cruz, sino de toda Canarias, pero si los ciudadanos te están diciendo que es su preocupación la política tiene que escucharles. No creo en la política de humo. Creo en la política útil”.
-La vivienda es una competencia compleja y compartida. ¿Qué puede hacer el Ayuntamiento?
“Tenemos que trabajar para facilitar suelo, reducir la burocracia administrativa y coordinarnos con las distintas administraciones. Me gustaría agarrarle la mano al Cabildo y al Gobierno de Canarias para que los proyectos sucedan en Santa Cruz. La coordinación institucional es fundamental”.
-¿Cómo imagina el Santa Cruz del futuro si llega a la Alcaldía?
“Quiero una ciudad conectada con el mar, mucho más limpia, con una movilidad basada en el transporte público y con una sensación de seguridad para los ciudadanos. También quiero aparcamientos en altura, nuevos espacios deportivos y seguir trabajando en vivienda. Tenemos que transformar la ciudad y hacerlo con planificación”.
-Uno de los debates más polémicos se centra, actualmente, en la apertura comercial dominical. ¿Cuál es su posición al respecto, máxime siendo la concejala del área?
“Este debate no va de pequeño comercio contra grandes superficies. Creo en el comercio local porque hace identidad y hace barrio. Pero eso no significa que no podamos debatir el modelo de ciudad que queremos. Santa Cruz tiene 14 áreas comerciales con sus propias peculiaridades y necesidades y tenemos que analizar qué es lo que más favorece a la ciudad, pero desde el consenso”.
-¿Pero apuesta por ampliar la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT)?
“La ZGAT de Santa Cruz se creó en el año 2011 con un perímetro determinado y la posibilidad de una apertura dominical los 365 días del año. Pero ahora estamos en 2026 y las necesidades han cambiado. Tenemos que estudiar los distintos modelos que existen en otras capitales como Madrid, Barcelona o Las Palmas de Gran Canaria y ver cuál es el que más nos favorece. No se trata de copiar ningún modelo, sino de analizar cuál encaja con Santa Cruz, teniendo en cuenta nuestra orografía, el puerto y dónde están nuestras zonas comerciales. Crear nuestro propio modelo de ciudad”.
-¿Y cuándo se convocará a la Mesa de Comercio para debatir estas opciones?
“La ampliación de la ZGAT debe debatirse en este órgano supramunicipal y buscar el máximo consenso entre todos los sectores. Si existe acuerdo sobre un nuevo modelo, habrá que consolidarlo. Si existe controversia, habrá que seguir trabajando. Si todos los agentes, incluido el Gobierno de Canarias, solicitan su convocatoria antes de finalizar el mandato así se hará”.
-Otro eje dinamizador está en los mercados, cuya competencia acaba de asumir. ¿Qué acciones contempla?
“Creo en los mercados por la protección del producto local y por todo lo que representan nuestros agricultores, ganaderos y pescadores. El Mercado Nuestra Señora de África y otros de la ciudad tienen que recibir mucho mimo. Además, tenemos un proyecto muy ilusionante para convertir el de La Abejera, en García Escámez, en un mercado escuela, apostando por los jóvenes, el relevo generacional y la diversificación económica”.
-¿Qué otros sectores considera estratégicos para la ciudad?
“La diversificación económica es fundamental. El sector audiovisual está creciendo y cada vez más empresas están eligiendo talento local. También tenemos que apostar por nuestra gastronomía y por la reactivación comercial de zonas como las Ramblas o El Toscal. Hay que seguir reduciendo la cifra de desempleo y apostar por la expansión de la ciudad hacia los terrenos de la Refinería. Quiero convertir a Santa Cruz en un referente en Canarias, en España y en el mundo”.
-Santa Cruz acaba de ser elegida Capital Española de la Gastronomía 2027. ¿Qué supondrá este hito para el municipio?
“Es un reconocimiento importantísimo. Es la primera vez que una ciudad canaria recibe esta distinción en los 15 años que lleva otorgándose. Este hito no beneficiará únicamente a la restauración sino también al comercio, al producto local, a agricultores, ganaderos y pescadores. La gastronomía es parte de nuestra identidad y de nuestra singularidad y por ello, la celebración irá acompañada de 130 eventos y actividades culinarias para promocionar nuestra cocina y el producto local”.
-¿Para lograr estas metas cree que el ingrediente necesario es amar Santa Cruz?
“Amar Santa Cruz es que te apasione lo que haces. Planificar desde la política pero con sentido común, escuchando a los vecinos y dando respuestas. Hay que gestionar lo público pero con sentido común, porque querer a una ciudad también significa tener conciencia, responsabilidad y aceptar las críticas. Las ciudades cambian y las necesidades cambian. Amar sí, pero sin cegarte”.
-¿Y en su caso qué ha tenido que sacrificar por este amor?
“Entrar en política me ha cambiado la vida por completo. Antes mi objetivo era defender los intereses de mi cliente como abogada; ahora es el de defender los intereses de Santa Cruz. He pasado a tener 220.000 clientes y, por lo tanto, sus preocupaciones tienen que ser las mías. Siento mucho orgullo por la confianza que el partido ha depositado en mí, pero es cierto que es una parte de sacrificio que nadie ve, sobre todo a nivel personal. Sé que le robo muchas horas a mi hijo, a mi familia y amigos, e incluso a mí misma. Aunque lo hago por amor a mi trabajo, la realidad es que lo largo de ese camino la persona quede muchas veces en quinto lugar”.
-¿Merece la pena?
“Absolutamente. Creo que la grandeza del ser humano se define por el legado que deja y por la generosidad con la que vive. La política puede darte esas dos cosas: legado y generosidad”.
-¿Cómo es Carmen Pérez cuando cierra la puerta de su despacho?
“Soy una mujer muy normal. Me encanta recibir gente en casa, dar sorpresas, organizar comidas para amigos y familia, regalar y hacer feliz a mi entorno. Soy muy de ponerme en la piel del otro. Me encanta la gastronomía, el mercado, la playa, caminar, la cultura, el cine, el teatro y la danza. Leo muchísimo. Este verano me he leído cuatro libros. Soy una mujer curiosa y siempre intento estar aprendiendo”.
-¿Y cómo se lleva con las críticas?
“Evidentemente afectan, pero intento ponerlas en perspectiva. Me preocupa lo que pueda decir alguien que me conoce: mi hijo, mi familia, mis amigos, mis compañeros. Tengo una red de amigos y de familia muy fuerte y quiero seguir cuidándola porque es la que me sostiene. La política es temporal. Durará lo que los ciudadanos quieran, pero lo que nunca me gustaría es que mi hijo tenga que ver un vídeo en YouTube y sienta vergüenza de su madre”.
-¿Cómo le gustaría que la recordaran si algún día deja la política?
“Me encantaría que cualquier vecino de Santa Cruz pudiera decir: “Llamé a la alcaldesa y me cogió el teléfono”. Quiero ser una alcaldesa cercana o como esa frase: la alcaldesa del pueblo. No entiendo a los políticos herméticos. Me gusta salir a la calle y que la gente me pare y me comente sus problemas”.






