Malas noticias desde Gran Canaria: el virus de la fiebre del Nilo Occidental continúa circulando por la Isla, donde se ha notificado un nuevo foco en animales y además en un municipio distinto al del foco inicial, en lo que se teme se constituya en un nuevo y formidable reto para el eterno combate de Canarias contra la introducción de males procedentes de lejos del Archipiélago.
Este nuevo brote fue desvelado por la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (Rasve) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que identifica la detección como el foco 2026/14 y señala que fue confirmado el pasado 28 de agosto en un episodio que ha sido clasificado como primario, informó ayer Animals’ Health.
La enfermedad se ha detectado en una explotación con un censo de 54 équidos, de los que uno figura como afectado. Por el momento, la información pública disponible no precisa los síntomas presentados por el animal ni las circunstancias que llevaron a tomar las muestras.
Se trata del segundo foco de fiebre del Nilo Occidental registrado en Canarias, después del confirmado diez días antes en San Bartolomé de Tirajana, también en Gran Canaria. El primer episodio fue identificado el 18 de agosto.
Con esta nueva notificación, la enfermedad se ha detectado ya en équidos de dos municipios diferentes de la isla. Los dos focos canarios contabilizan conjuntamente cuatro animales afectados o positivos: tres en San Bartolomé de Tirajana y uno en Santa Brígida.
La investigación comenzó después de que la veterinaria responsable comunicara a la Dirección General de Ganadería la presencia de síntomas compatibles con la enfermedad en uno de los animales.
Las muestras fueron analizadas y confirmadas por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, que actúa como Laboratorio Nacional de Referencia, detalla el referido digital.






