Tragar sapos
Si hay que tragar sapos, se tragan”, le responde al césar visionario desde Bruselas, el parlamentario de su grupo en la UE, presidente de la Comisión de Libertades Civiles. Tres veces se precipita, con el “sí” condicional, que anticipa la voluntad de su autócrata. Se desliza poniéndose a “tragar sapos” priorizando el interés del contrario
