Carmelo Padrón: convicciones de su estatura
Sus convicciones eran de su estatura, de modo que persuadía con firmeza y con notable capacidad argumental. Aquella mirada tranquila, nunca altiva ni desdeñosa, aquella barba profesoral a la vez que soporte de eterna juventud, aquellas camisas canarias que lucía con tanto porte, aquella dialéctica sosegada ya fuera en una sesión plenaria del Parlamento ya

