Detrás de los grandes mitos de la gastronomía canaria no siempre hay sofisticadas escuelas de cocina ni grandes inversiones iniciales. A veces, el ingrediente principal es mucho más humano: la pura necesidad. Ese es el origen exacto de Casa Tomás, el restaurante de El Portezuelo, en Tegueste, que tras casi medio siglo de historia se ha convertido en una parada obligatoria para cualquier chicharrero y que recientemente ha vuelto a saltar a las portadas por ser el lugar elegido para la cena improvisada del rey Felipe VI en su última visita a Tenerife por la visita del papa León XIV.
La aventura comenzó en el año 1977. Tomás Galván y su esposa, Verísima García, pasaban por un momento económico muy complicado. Con poco dinero en casa y la obligación de salir adelante a la fuerza, Verísima tomó una decisión que cambiaría sus vidas para siempre: empezó a cocinar un plato humilde, de honda tradición entre los agricultores de la zona, basado en costillas, papas y piña de millo.
El éxito desbordó por completo las expectativas de la pareja, que jamás imaginó el alcance que tendría aquel pequeño local. Con el paso de las décadas, las costillas con papas de Casa Tomás se convirtieron en el plato más famoso de Tenerife. La magnitud del negocio habla por sí sola: el establecimiento llega a despachar unos 500 kilos de papas a la semana para dar respuesta a la incesante marea de clientes, tal y como reconocía a DIARIO DE AVISOS Víctor Galván, hijo de los fundadores y actual encargado de mantener vivo el legado familiar.
Este rincón de Tegueste no solo cuenta con el favor incondicional del público local, sino que su cocina de toda la vida ha conquistado a la crítica gastronómica más exigente del país. El prestigioso crítico José Carlos Capel, una de las voces más influyentes del sector en España, llegó a confesar públicamente su predilección por este establecimiento, situándolo como uno de los lugares donde más disfruta comiendo de todo el territorio nacional.
A lo largo de su impecable trayectoria, los reconocimientos institucionales tampoco han faltado en sus vitrinas. DIARIO DE AVISOS ha premiado su labor en dos ocasiones especiales: primero en su undécima edición, otorgándole el galardón a la Mejor Cocina Canaria, y posteriormente en la vigesimonovena entrega de sus premios nacionales de gastronomía, coronándolo en la categoría de Mejor Cocina de Toda la Vida.
Así, lo que nació en los años setenta como una respuesta familiar contra la escasez es hoy un patrimonio vivo de la cultura de las Islas. Un rincón donde la receta de los agricultores de Tegueste sigue uniendo en la misma mesa a los vecinos de la isla, a los turistas internacionales y, como se demostró hace apenas unos días, a las más altas instituciones del Estado.







