Los vecinos y vecinas de El Pris, en Tacoronte, se concentran hoy a las 16.30 horas en la avenida principal para solicitar al Cabildo de Tenerife que revise el proyecto de emergencia que prevé ejecutar en la carretera TF-165 y que permitirá recoger una parte de las aguas pluviales que llegan al barrio tras los graves daños ocasionados por la borrasca Therese el 24 de marzo.
Así lo decidieron durante la reunión celebrada el martes por la noche y convocada por la Asociación de Vecinos El Pris-El Sargo a la que acudieron más de cien personas (el barrio cuenta con cerca de 400 habitantes) en el club motonáutico, quienes coincidieron en que la actuación propuesta es un “parche millonario de 1,4 millones de euros” que generará importantes afecciones durante meses y que plantea muchas dudas técnicas.
Por el contrario, la ciudadanía reclama soluciones definitivas para las escorrentías, fundamentalmente tras los incidentes ocurridos en marzo de este año que dejaron inundaciones en viviendas y garajes particulares, el arrastre masivo de piedras y lodo, y el desalojo preventivo de unas 30 personas, poniendo de manifiesto el grave problema que suponen las escorrentías procedentes de la parte alta.
Muchas de las personas presentes no conocían el proyecto de la Corporación insular y tras hacerlo, no lo aprueban, es más, lo rechazan en su totalidad, según lo manifestado en la reunión. Por eso decidieron hacer una concentración y posteriormente una manifestación, cuya fecha está pendiente a la espera de contar con la autorización correspondiente de la Subdelegación del Gobierno.
Bajo el lema El Pris necesita soluciones y solucionar el problema de las aguas pluviales en su origen, vecinos y vecinas de este núcleo costero cuestionan una actuación que llevará meses de obras y que consiste en recoger y conducir el agua cuando esta ya ha descendido hasta El Pris, mediante una conducción de aproximadamente 1,5 metros de diámetro, que requerirá la ejecución de una zanja de grandes dimensiones en la calzada.
Desde la Asociación consideran que esta obra no resuelve suficientemente el origen del problema, porque las aguas procedentes de la parte alta continuarán teniendo que ser gestionadas cuando ya han llegado al barrio.
Garantías de seguridad
Además, reclaman garantías sobre la seguridad, los permisos, los estudios técnicos y el mantenimiento de servicios esenciales como ambulancias, transporte público y recogida de basura durante los ocho meses que, en principio, durarán los trabajos, un periodo de tiempo que requerirá importantes restricciones y cierres del acceso rodado a la parte baja de El Pris durante determinados periodos. Aunque desde el Cabildo de Tenerife se ha garantizado un paso peatonal, quieren saber con precisión cómo se garantizará el funcionamiento de todas estas prestaciones durante las distintas fases de la obra.
Alternativa de la ciudadanía
Tal y como adelantó este periódico, la citada asociación vecinal ha planteado una alternativa diferente y con menor coste que consiste en interceptar las aguas en la zona alta de Prismar, recuperar el antiguo cauce natural y conducir las escorrentías hacia Punta del Viento, evitando que el agua llegue al núcleo habitado.
La misma proposición la trasladó el concejal de Nueva Canarias (NC) y exalcalde José Daniel Díaz en el encuentro informativo mantenido con el consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, y responsables del grupo de gobierno (PSOE-CC-PP) la pasada semana en la plaza de La Estación.
La ciudadanía pide que se estudie esta propuesta y se compare técnicamente con el proyecto actual, dado que permitiría actuar directamente sobre el origen de las aguas, reducir las afecciones al barrio y facilitar la ejecución de los trabajos al desarrollarse buena parte de la actuación en una zona con mejores condiciones para el tráfico y la obra. Además, esta alternativa tendría un coste inferior, aunque esta cuestión deberá determinarse mediante un estudio técnico y económico riguroso.
Los vecinos y vecinas de este barrio quieren dejar claro que no se oponen a una solución pero quieren que sea la adecuada, segura, efectiva y sobre todo, definitiva para el problema de las aguas pluviales.
Siguiendo el conocido refrán que dice “la unión hace la fuerza”, desde la Asociación de Vecinos se han organizado y han captado nuevos socios cuyas cuotas ayudarán a sufragar el coste de posibles abogados e ingenieros que estudien todas las alternativas y elijan aquella que resuelva el problema en origen, sea técnicamente segura, minimice las molestias a los vecinos y ofrezca una solución real.







