Bernard-Henri Lévy

El otro recuento del coronavirus

Ya que tenemos derecho a recibir, día y noche, el parte del ‘recuento’ del coronavirus, haré otro tipo de recuento, también trágico, pero del que se cuidan de no hablarnos los pequeños y grandes párrocos de la misa médico-mediática

Europa debe socorrer a Armenia

Sé que la lucha contra el virus nos reclama. Sé que casi parece incívico, casi por no decir que es una ‘impiedad covidiana’ , intentar, en estos tiempos que corren, mirar más allá de nuestras narices y de la mascarilla

El “mundo de después”

Parece que hay que repetirlo todo. Sí, claro que esta epidemia es una tragedia. Claro que el personal sanitario está compuesto de héroes que arriesgan su vida para salvar la nuestra

Reflexiones sobre un viaje a Afganistán

Lo peor de todo es fingir que uno dirige un país cuando es incapaz de servirle. ¿De quién es esa frase? ¿De Maquiavelo? ¿De De Gaulle? ¿De Cioran? ¿O de aquel afroamericano de Mineápolis a quien oímos en la CNN hablando de Donald Trump? Por fin despiertan los padres de los estudiantes. Su razonamiento es

Retrato de Didier Raoult en el que no se pronunciará la palabra cloroquina

Nunca me había cruzado en persona con Didier Raoult. Hizo una buena crítica de mi libro en uno de sus vídeos virales. En este cuaderno de notas, he manifestado la simpatía que, desde un principio, me inspiraba el personaje. También nos habíamos escrito. Gracias a estos intercambios, supe un par de cosas de él que,

Telegramas que han caído en el olvido

Bernard-Henri Lévy París Informaciones que han caído en el olvido por la locura del coronavirus: una revuelta de trabajadores precarios en el barrio pobre de Tláhuac, una de las zonas ‘secas’ de México, donde no hay agua para lavarse las manos. Dos muertos y varias decenas de heridos en el barrio de chabolas de Kibera

Crónicas del coronavirus (V): virus, mi querido virus

Hay una cosa que cada vez cuesta más de entender. Son las frases tipo: “He visto a un pato cruzar los Campos Elíseos; un carbonero posarse en mi ventana; el cielo nunca ha estado más azul ni la naturaleza tan pura, ni la ciudad más vacía como en estos tiempos de coronavirus”. No es que

Crónicas del coronavirus (I): el mundo de mañana no será igual

Todo va demasiado deprisa. Tanto la propagación del virus como la circulación de otro virus, el de la información ininterrumpida y el contenido en bucle de las redes sociales. En medio de este clima, en estos últimos días de marzo, solo podemos estar seguros de eso. Debemos romper con la idea de una relación causa-efecto