Vetos y líneas rojas
El Gobierno y los partidos denominados constitucionalistas nos aseguraron que la aplicación rápida del artículo 155, mediante la convocatoria de elecciones autonómicas, resolvería de una vez por todas la compleja situación catalana. Nada más lejos de la verdad. Para empezar, las elecciones no van a hacer cambiar de opinión a los más de dos millones
