Juan Hernández Bravo de Laguna

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de La La Laguna (ULL).

Vetos y líneas rojas

El Gobierno y los partidos denominados constitucionalistas nos aseguraron que la aplicación rápida del artículo 155, mediante la convocatoria de elecciones autonómicas, resolvería de una vez por todas la compleja situación catalana. Nada más lejos de la verdad. Para empezar, las elecciones no van a hacer cambiar de opinión a los más de dos millones

De sentido común y decepciones

El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha restablecido un cierto sentido común en los procesos judiciales catalanes, ha atraído para sí la competencia y ha liberado a seis de los diez independentistas encarcelados, privándoles de este modo del principal fundamento de su recurrente victimismo

Un defecto estructural

Esa circunstancia, a juicio del Tribunal, sería suficiente para considerarle responsable en cuanto persona jurídica, responsabilidad argumentada por la Audiencia con jurisprudencia del Tribunal Supremo

Sueños republicanos

El actual quinto intento de separación de Cataluña desde 1640 presenta características diferentes a los intentos anteriores, en los que el liderazgo fue siempre de las clases dirigentes catalanas y después de su burguesía, que manipulaban al común -los segadores- desde un férreo control de la situación. Esas clases dirigentes y esa burguesía, desgarradas por

Estados fallidos

Un concepto importante en la Ciencia Política contemporánea es la noción de Estado fallido

¡Qué error, qué inmenso error!

Cuando el duque de Enghien fue fusilado por los bonapartistas, se dice que Joseph Fouché comentó: “Ha sido peor que un crimen, ha sido un error”

Pluralismo y bipolaridad

El pacto que el Gobierno pudo alcanzar con los socialistas y Ciudadanos constituye una aplicación inteligente -e inesperada- del famoso artículo constitucional 155

El enigma del invitado

En una democracia cualquier ciudadano tiene derecho a exponer en los medios sus ideas políticas no violentas y no generadoras de odio, y de cualquier político se espera que lo haga como parte de su trabajo. Sin embargo, cuando alguien va a los medios invitado en calidad de experto, la situación es muy diferente. Los

La historia interminable

Las masivas manifestaciones en Cataluña y en toda España a favor de la unidad española y en contra del independentismo catalán no nos deben hacer olvidar, y mucho menos minusvalorar, la intensa penetración transversal y la enorme difusión social de ese independentismo, los cientos de miles de ciudadanos fanatizados y dispuestos a protagonizar una desobediencia civil masiva con todas sus consecuencias

La semana trágica

Durante las semanas anteriores al temido 1 de octubre, Mariano Rajoy y su Gobierno nos estuvieron asegurando reiteradamente a los ciudadanos que el referéndum anunciado no se iba a celebrar, porque el Ejecutivo disponía de medios y recursos legales y materiales de todo tipo para impedirlo

El hombre que fue jueves

La opinión más sensata -y acertada- sobre el problema catalán nos parece que sigue siendo la de Ortega y Gasset en su polémica con Manuel Azaña sobre el Estatuto de 1932, en el sentido de que es un problema que no tiene solución y es preciso aprender a convivir con él

Algo se acaba el domingo

Al fin se ha aclarado la estrategia de eso que los radicales llaman el Gobierno de Rajoy, y que es el Gobierno legítimo de España, investido por nuestro Parlamento