Abelismo
La tentación era, y sigue siendo, demasiado fuerte. Se veía venir que encontrarían en él una manera de ser y estar, una forma de contarlo o mostrarse, un atajo que les permita llegar más rápido a la ansiada popularidad, a esa notoriedad capaz de difuminar o hacer olvidar los objetivos mayúsculos para poner en valor
