El sabio del meridiano cero
Cada vez que el nacionalismo entra en crisis, llamo a Tomás Padrón. Lo hago desde hace casi veintiún años, cuando Tomás nos traicionó con el proyecto de la Federación Nacionalista Canaria, pues había decidido ir por su lado y dejarnos en la estacada. Cuando nos bajamos del avión en Tenerife en 1998, después de no

