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El descarado ‘simpa’ en un guachinche de Tenerife captado por las cámaras: “Encima se llevan la comida”

Una pareja abandona un local de Santa Cruz con las sobras en bandejas sin abonar la cuenta
El descarado 'simpa' en un guachinche de Tenerife captado por las cámaras: "Encima se llevan la comida"
Las cámaras de seguridad registraron el momento en el que los dos clientes se marcharon con total normalidad tras finalizar el almuerzo. / @guachincheelcanonazo

Un nuevo episodio de impago en la restauración de Tenerife ha vuelto a encender las alarmas entre los hosteleros de la Isla. Los propietarios del guachinche El Cañonazo, situado en la zona de El Tablero, en Santa Cruz de Tenerife, han denunciado públicamente la huida de una pareja que abandonó el establecimiento sin pagar la cuenta el pasado sábado, 22 de agosto.

Las cámaras de seguridad del negocio registraron el momento en el que los dos clientes se marcharon con total normalidad tras finalizar el almuerzo. Según explicaron los responsables del local a través de sus perfiles oficiales en redes sociales, la pareja no solo evitó abonar la consumición, sino que además solicitó previamente bandejas para llevarse los restos de la comida sobrante antes de abandonar el lugar.

El suceso refleja una problemática recurrente que afecta al sector gastronómico en el Archipiélago. La proliferación de los denominados ‘simpas’ genera pérdidas económicas y un profundo malestar entre los pequeños empresarios, que se ven ‘maniatados’ por la normativa de protección de datos. Esta legislación impide la difusión de los rostros de los presuntos infractores sin previa autorización judicial.

Impotencia en El Tablero y trabas legales

La dirección de El Cañonazo visibilizó las imágenes de las cámaras para exponer la indefensión que sufren ante este tipo de conductas. “Tenemos una rabia, porque encima no podemos hacer nada, no podemos publicar sus caras ni podemos denunciar porque nadie nos ayuda. ¡Qué rabia!”, lamentaron los gestores del establecimiento tras comprobar cómo los implicados aprovechaban un momento de alta afluencia para salir del local.

La indignación expresada por el negocio de El Tablero no constituye un hecho aislado en la Isla de Tenerife, donde en los últimos meses se han registrado múltiples incidentes de características similares tanto en establecimientos tradicionales como en locales de restauración especializada.

Ola de impagos en los restaurantes de la Isla

Apenas 10 días antes del suceso en El Tablero, el restaurante japonés Aiko Sushi, ubicado en el centro de Santa Cruz de Tenerife, denunció un impago de 144,50 euros ocurrido el 12 de agosto. En este caso, dos mujeres disfrutaron de una cena y abandonaron el recinto sin pagar. El establecimiento intentó contactar con ellas mediante el número de teléfono facilitado en la reserva, pero las clientas bloquearon la línea, lo que obligó a la propiedad a emprender acciones legales.

De forma semejante, en junio de 2026, el restaurante La Vespa, en La Matanza de Acentejo, sufrió la estratagema de una pareja acompañada por dos menores que consumió un abundante menú. Al momento de abonar el importe, alegaron fallos repetidos en su tarjeta bancaria y prometieron regresar por la tarde con el dinero en efectivo. No obstante, el personal comprobó poco después que la pareja aguardaba en la parada de guaguas para abandonar la zona.

Casos insólitos y el gesto de honradez en La Laguna

La hemeroteca reciente de la Isla deja también anécdotas singulares ligadas a los impagos. En el guachinche El Fogón, en La Laguna, varios jóvenes dejaron en marzo de 2026 un saldo pendiente cercano a los 200 euros. Tras la difusión del caso en redes sociales, el padre de uno de los involucrados acudió de forma voluntaria al establecimiento al día siguiente para liquidar la suma íntegra y pedir disculpas por la conducta de su hijo.

Asimismo, en otro negocio de la zona de Cruz Chica, dos clientes se marcharon sin abonar el importe de su mesa, aunque dejaron olvidado su teléfono móvil sobre la superficie, lo que permitió su rápida identificación por parte del personal. Meses atrás, la arepera 23 de Caletillas, en Candelaria, registró un impago superior a 120 euros tras una disputa iniciada por una anotación en el tique de consumo.

Estos episodios han reavivado el debate en la hostelería tinerfeña sobre las medidas de seguridad y el amparo legal necesario para proteger a las empresas locales ante las pérdidas derivadas de estas prácticas irresponsables.

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