Alicia Navarro, la tinerfeña a la que el rey Alfonso XIII besó en la frente
Andrés Chaves rememora aquí su entrevista a la tinerfeña Alicia Navarro, Miss Europa 1935, en los años setenta
Andrés Chaves rememora aquí su entrevista a la tinerfeña Alicia Navarro, Miss Europa 1935, en los años setenta
Le va a ser muy difícil librarse de las acusaciones que se le han hecho. Todo tiene un límite y en Cataluña se han traspasado todos los límites. Pregunten a Caixa Bank y al Banco Sabadell cómo les va
Pero mi asombro ha llegado al máximo cuando hasta la conspicua BBC y otros medios de comunicación con fama de imparciales sólo hablan de un par de porrazos inevitables, propinados a los sediciosos por las fuerzas de seguridad
Es de antología el papel de una parte de la Iglesia católica en Cataluña, utilizando cientos de curas los púlpitos para hacer proselitismo político y las sacristías para guardar unas urnas que parecen fregonas chinas y papeletas del fallido referéndum
Ahora que definitivamente vivo en el Puerto de la Cruz tengo motivos de sobra para recorrer los sitios de mi infancia y de mi juventud y de echar la vista atrás para repasar viejas historias
Mi gran dilema de ahora es si escribir de lo que todo el mundo, o sea, de Cataluña, o contarles un viaje o una anécdota vieja
Si los idiotas no se quieren dar cuenta, allá ellos. Pero España necesita demostrarse a sí misma y a los demás que es un Estado fuerte
El tal Puigdemont, su grueso compinche y la nariguda parlamentaria han conseguido que millones de personas estén hasta el moño de Cataluña, que la Guardia Civil goce de mayor popularidad que nunca y usurpar el protagonismo del chino de pecho caído de Corea del Norte, del que casi nadie habla ya en España, como ocurría antes
Tres días después (ver artículo anterior), el 25 de junio de 1846, se ve que recuperada de su afección de garganta, mi tatarabuela, Carmen Fernández, respondió así a su futuro esposo
Esta gente está tocada por el éxito. Dos tenores, Badel Albelo (Tenerife, 1982) y Giancarlo Santelli (Venezuela, 1977) no sabían que Ernesto Lecuona, al que ellos cantan, murió en el hotel Mencey
Me recibe en su despacho, presidido por una foto de Oriol Junqueras, muy pequeñita, y otra del rey Felipe, esta última enorme
Esto ya lo publiqué una vez. Pero me han pedido que lo repita. Puerto de la Cruz, 1846. Mi tatarabuelo, Andrés González de Chaves, envió a la mujer con la que quería casarse esta carta.