Nos quieren enfadados
Hay quien sostiene que, además de ahuyentar a familiares, amigos, parejas y compañeros de trabajo, el mal humor empeora el estado de salud. Al parecer, las emociones negativas castigan al cerebro. El mal genio es un pésimo compañero de viaje. El mal humor no construye, destruye. Tampoco suma, resta. Saben los partidos que cebar malos










