Luis Espinosa

Una historia de viejos amores

Una espléndida mañana de junio, tres caballeros ya un tanto mayores, paseaban por la avenida de la playa con pasos cansinos y sudorosos

La Cabina Telefónica de Las Salinas

Al sur de la isla, en una zona llena de deyecciones volcánicas, antiguamente se localizaban unas salinas. Era un lugar un tanto tétrico, oscuro, lleno de dunas negras de arenas lanzadas por las montañas, que se bañaban en el Atlántico. Los restos  de las salinas se podían apreciar pues de vez en cuando asomaban, entre

El matemático

Don Ubaldo Luengo del Centeno Luengo (él siempre indicaba que sus aficiones se aproximaban más al principio de su nombre que al cereal de su segundo apellido) era un gran matemático y, como tal, daba clases en una universidad de mucho prestigio de la ciudad capital

El enanito de las monedas brillantes

Estábamos en agosto, en un mes usualmente caluroso en el hemisferio norte, que no desdecía de su fama, por lo que al acostarme esa noche me tumbé sobre la cama y no coloqué sobre mi sudoroso cuerpo cubierta alguna, por muy ligera que pudiese ser

Suspenso en Geografía

No era el siglo XIX, ni siquiera la mitad del XX. Este último ya había doblado su ecuador cuando ocurrió lo que voy a contar

Revolviendo papeles

Fue antes de la era de Internet, antes de la era de los ordenadores, incluso antes de la era de los bolígrafos, tal vez por ahí, por ahí

Leyenda

En toda la superficie de la Tierra, donde quiera que habite el Hombre, existen cuentos y leyendas. Si se trata de lugares aislados, de pueblos o aldeas de montañas o perdidos en sabanas o llanuras, más posibilidades hay de que aparezca el mito. En nuestro archipiélago, donde los volcanes han jugado a construir museos de

El libro perfecto

Era el libro perfecto pues contenía todo el saber del mundo. Ciencias, historia, jurisprudencia, informática y religión; todo, todo estaba en su interior

Mar de sueños

Amanece un día cualquiera en el valle. Domina los cielos el sol, el cual acaricia la tierra como novio mimoso despertando a su amada

El secreto de falca

En ocasiones pienso que Falca no existe, que es un invento mío, resultado de una pesadilla en una noche febril. Porque es una isla extraña y llena de espejismos lo que hace que, tras muchos años de hacerle visitas

El islote (Drama en tres actos)

Era una imperfección en la superficie del agua. Un buen día el magma del interior de la tierra, hace millones de años, había decidido echar un vistazo por encima de las ondas más o menos tranquilas de algún océano

El concierto

Hay mucha gente a la que le gusta ir a los conciertos de la llamada “música seria”