Morir viviendo
La confusión estriba en la justificación de lo injustificable, lo que la historia nos ha contado y cuenta desde más allá de los tiempos
La confusión estriba en la justificación de lo injustificable, lo que la historia nos ha contado y cuenta desde más allá de los tiempos
Curioso, “arquitectos y ecologistas ¿quiénes? temen que sin ellos la Ley del Suelo sea un coladero”, no te lo pierdas, como si no nos conociéramos. Más “mopongos”, no gracias
El que fue candidato por el pesoe a la alcaldía de Madrid y que fue defenestrado por los ex suyos y por alegre, el socialista Carmona parece por esto y por aquello mas infantil que un cubo de los del kinder, si el de nosotros en vez de esta elucubración o falacia, nosotros: “pim pam propuesta…”, lo coreaba alborozado una y otra vez cual gentil pregonero político de su partido y de sus sagradas ideas.
Hace unos días disfruté de un buen vino, de un excelente almuerzo y de una estupenda compañía, estaba en un restaurante amigo entre amigos, que tuvieron la amabilidad de aliviarnos el calor del camino proponiendo que abriéramos la ventana herméticamente, lo cual hicimos con franco regocijo
Me estaba acordando de aquella maravillosa película “El violinista en el tejado” en la que el gran Topol le cantaba a sus sueños que si él fuera rico, bidi bidi rico…, construiría una gran casa con muchas habitaciones en medio del pueblo
“Querido Jean-Claude”, inicia la misiva del “Celta”, tras un lindo rollo en el que resume el calvario que hemos vivido a mayor gloria de otros, en el que subraya el esfuerzo realizado por los españolitos estos cuatro años, acaba prometiendo medidas raudas para después de los comicios. Mariano dice en público, desde hace semanas, que
Se está consagrado la España del desprecio entre unos y otros, algo parecido pasa en Europa y me temo que en el mundo. Una vez más la humanidad o una parte de ella ha vuelto a las andadas, adorar al odioso becerro de oro, tiempos que acaban en debacle
“El día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo”. Con estas palabras empieza García Márquez su novela Crónica de una muerte anunciada de 1981
Esta historia de los populismos siempre surge de forma similar; malos tiempos, apetito, poco pan y excesivas diferencias que son utilizadas por los maguanes de turno
No es menos cierto que por estas latitudes la práctica de la política, que no de la politología, está de capa caída
Nos lo sabemos todo y más. Es más, estamos hasta los mismos de aguantar el buen rollito —patético— de los pimpollos, a los que se les ha ocurrido hacer la misma gracieta