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Los 4 parques nacionales de Canarias que nos aúpan en ese ranking y otro más en camino

Es la comunidad autónoma de España con más espacios incluidos en esta categoría, nada más y nada menos que cuatro son los parques nacionales de Canarias
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Entre las mayores joyas de la naturaleza encontramos los parques nacionales de Canarias, espacios con un valor natural y cultural altísimo, en los que la singularidad de su flora y fauna, así como de sus formaciones geológicas, hacen de ellos unos entornos que merecen su conservación y protección.

Así bien, las Islas Canarias albergan cuatro de los 16 parques nacionales de España, aunque se espera que en un futuro próximo sean cinco, puesto que en El Hierro podría establecerse el primer parque nacional 100% marino de España.

Desde DIARIO DE AVISOS queremos dar mayor visibilidad a la belleza natural que encierra el Archipiélago canario poniendo en relevancia sus parques nacionales, describiendo las maravillas que esconde cada uno y recordando que está en nuestras manos cuidar y preservar su riqueza.

Cuáles son los parques nacionales de Canarias

Son cuatro los parques nacionales de Canarias: Parque Nacional del Teide (Tenerife); Parque Nacional de la Caldera de Taburiente (La Palma); Parque Nacional de Garajonay (La Gomera) y Parque Nacional de Timanfaya (Lanzarote). 

Aunque pronto podrían ser cinco, ya que, el Consejo de la Red de Parques Nacionales ha recibido la propuesta del Gobierno de Canarias de declaración de un parque nacional marino en El Hierro.

1. Parque Nacional del Teide, en Tenerife

El Parque Nacional del Teide, situado en Tenerife, es el más grande y antiguo del Archipiélago canario. Con una superficie de 189,9 kilómetros cuadrados, es un tesoro geológico que esconde especies de flora y fauna endémicas de las Islas que es preciso cuidar y preservar. 

En cuanto a la vegetación, tanto la violeta del Teide como el tajinaste rojo, una planta que puede llegar a alcanzar los tres metros de altura, constituyen un emblema de las Islas Canarias. Y no solo las especies vegetales son especiales, existen insectos que solo se pueden ver aquí, reptiles únicos como el lagarto tizón o el perenquén, y aves endémicas como el pinzón azul.

Las formaciones geológicas también son un factor clave para hacer de este uno de los maravillosos parques nacionales de Canarias. Los conos volcánicos y las coladas de lava petrificada crean un paisaje decorado con una gran variedad de colores y formas que rodean al majestuoso Teide, el pico más alto de España, con 3.715 metros de altura desde el nivel del mar, aunque hasta hace poco se conociera que eran 3.718 metros. 

Esto último se debe a que a lo largo de los años son muchas las mediciones que se han hecho del Teide. Hasta la segunda mitad del siglo XVIII se creía que medía más de 4.000 metros, pero en el año 1776 se realizó la primera medición precisa de este volcán y se obtuvo que la altitud era de 3.713 metros, hasta que estudios posteriores determinaron que era de 3.718 metros. No obstante, en 2019 se difundió que la altura es de 3.715 metros, los que oficialmente reconoce el Instituto Geográfico Nacional.

Más allá de su riqueza natural, el Teide y Las Cañadas cuentan con un gran valor histórico, y es que, tenían un significado espiritual para los guanches, para los que el Teide recibía el nombre de Echeyde. Estos lo veneraban como una montaña sagrada y es aquí donde se ha conseguido el mayor registro de la historia de los aborígenes canarios, debido a los yacimientos arqueológicos que se han encontrado.

Así bien, son varios los reconocimientos que este parque ha recibido a lo largo del tiempo. En 1954 fue declarado Parque Nacional, en 1989 recibió el Diploma Europeo a la Conservación y en 2007 fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

Por otra parte, si visitas el Parque Nacional del Teide es interesante saber que hay dos centros de visitantes, así como, dos zonas de alojamiento, el Parador y el Refugio de Altavista. Además, existe una red de senderos a través de los que descubrir las maravillas del parque, siendo importante no coger elementos del espacio como piedras o vegetación para proteger el entorno y conservar sus riquezas naturales.

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El Teide, en Tenerife. Parques Nacionales de Canarias

2. Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, en La Palma

De los parques nacionales de Canarias, la Caldera de Taburiente fue el segundo en recibir esta designación, siendo declarado en 1954, solamente detrás del Parque Nacional del Teide. Además, desde 2002, es Reserva Mundial de la Biosfera, en conjunto con toda la isla de La Palma.

La Isla Bonita esconde infinidad de tesoros de naturaleza geológica y biológica y, La Caldera de Taburiente, es uno de los más representativos símbolos de su belleza. 

La Caldera de Taburiente es una enorme depresión de origen volcánico con forma de caldera y con un circo de cumbres de 8 kilómetros de diámetro, siendo su cota más alta el Roque de los Muchachos, con 2.426 metros sobre el nivel del mar. 

Aquí, a 2.396 metros de altitud, se encuentra el Observatorio del Roque de los Muchachos que, gracias al cielo palmero, presenta las mejores condiciones para la investigación astronómica y, por ello, cuenta con el mayor telescopio óptico e infrarrojo del mundo.

El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente tiene un elevado valor geomorfológico, puesto que, las erupciones volcánicas, los deslizamientos de materiales y la fuerza erosiva del agua han hecho de este un escarpado paisaje que encierra las lavas más antiguas de La Palma. Y es que, su red de arroyos y torrentes, su gran variedad de especies vegetales y sus formaciones geológicas de alto interés hacen que este lugar merezca su conservación y protección dentro de los parques nacionales de Canarias.

Además, en este entorno idílico se encuentra la Cascada de Los Colores, una cascada seminatural y multicolor cuyo origen se remonta a los años 60, cuando se precisaba contener el agua de la Caldera de Taburiente y se construyó este salto de agua. Con el paso del tiempo, los tonos amarillos y anaranjados originados por el hierro se han mezclado con el verde del musgo y el negro de la piedra volcánica, creando una combinación perfecta que constituye un reclamo para turistas y canarios. 

En este sentido, se pueden realizar excursiones por la zona, recorrer el centro de visitantes de El Paso o disfrutar del paisaje desde el mirador de La Cumbrecita.

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La Cascada de Los Clores, en la Caldera de Taburiente, La Palma. Parques Nacionales de Canarias

3. Parque Nacional de Garajonay, en La Gomera

El bosque de laurisilva tiene su mejor representación en Canarias, en los 40 kilómetros cuadrados del Parque Nacional de Garajonay, en La Gomera. Este fue declarado parque nacional en 1981 y, en 1986, la Unesco lo catalogó Patrimonio de la Humanidad.

La laurisilva canaria es un tipo de bosque subtropical húmedo, que en Tenerife pervive, por ejemplo, en los macizos de Anaga y de Teno. Este ecosistema era abundante hace millones de años, pero actualmente existe en muy pocas zonas del mundo.

Este bosque de árboles frondosos y un verde intenso, también conocido como bosque laurófilo o selva templada, es uno de esos lugares en los que hay que adentrarse para sentir la magia que se genera con el susurro de las hojas de los árboles y entender la belleza que esconde entre sus especies de flora y fauna, únicas de este entorno. 

Laureles, líquenes, brezos o sauces son algunos de los vegetales que conforman la laurisilva, así como el viñátigo, la faya o el naranjo salvaje, estos últimos enmarcados dentro de las especies de hoja perenne

Garajonay es uno de los bosques más singulares y emblemáticos de España, caracterizado por una envoltura de niebla que crea un ambiente húmedo, perfecto para conservar la mejor muestra que queda de laurisilva y que tenemos la suerte de que conforme uno de los parques nacionales de Canarias.

En este sentido, los valores que hacen merecida su condición como parque nacional son su diversidad de formaciones vegetales, la variedad de especies endémicas y las formaciones geológicas propias de las Islas Afortunadas, como el Monumento Natural de Los Roques.

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Garajonay, en La Gomera. Parques Nacionales de Canarias

4. Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote

Ubicado en los municipios de Yaiza y Tinajo, en la isla de Lanzarote, el Parque Nacional de Timanfaya recibió tal designación en 1974 y es el único parque nacional de la red española de carácter eminentemente geológico, siendo también catalogado como Reserva de la Biosfera por la Unesco.

Se trata de un parque de origen volcánico que cuenta con más de 25 volcanes, siendo los más emblemáticos la Montaña de Timanfaya, la Montaña Rajada, la Caldera del Corazoncillo, el Volcán Nuevo del Fuego o del Chinero y las Calderas Quemadas. Así bien, las últimas erupciones tuvieron lugar en 1824, aunque todavía presenta actividad volcánica que se manifiesta en algunos puntos de calor que alcanzan entre los 100 y 120 Cº en la superficie y 600 Cº a varios metros de profundidad.

Entre los parques nacionales de Canarias, el de Timanfaya se caracteriza por presentar unos paisajes abruptos donde predominan tonalidades negras y rojizas de lapillis y arenas de las lavas basálticas, entre las que sobresalen los líquenes, unos organismos capaces de adaptarse a ambientes muy diversos.

Asimismo, dentro del parque se encuentra uno de los tres módulos del Laboratorio Geodinámico de Lanzarote, dedicado al estudio de una zona potencialmente activa de la Tierra como es esta isla. Los otros dos módulos están ubicados en la Cueva de los Verdes y en los Jameos del Agua.

El peculiar paisaje del Timanfaya es algo que hay que ver si visitamos la Isla y para descubrirlos podemos comenzar por el Centro de Visitantes en Mancha Blanca, donde se ofrece una visión interesante del Parque Nacional de Timanfaya. Tampoco puede faltar adentrarse en las Montañas del Fuego, donde destacan las demostraciones geotérmicas y el recorrido por la Ruta de los Volcanes. Para finalizar, es recomendable pasar por el Echadero de Los Camellos, desde donde se puede iniciar un recorrido en dromedario que dará a la visita un toque muy divertido.

Por último, hablar de los magníficos parques nacionales de Canarias implica hablar de lo fundamental que es cuidar estos entornos, por lo que no se debe extraer plantas o minerales, ni perturbar otros elementos del medio, para preservar su estado natural y conservar su encanto. 

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Timanfaya, en Lanzarote. Parques Nacionales de Canarias

5. Parque Nacional Marino de El Hierro

Las aguas al sur de la isla de El Hierro, declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco en el año 2000, se han revelado como la zona idónea para establecer un santuario marino para preservar sus valores naturales. 

Desde hace tiempo se ha solicitado que se declare el primer parque nacional 100% marino de España en el Mar de Las Calmas, para garantizar la conservación de su biodiversidad y, este año, el Consejo de la Red de Parques Nacionales ha recibido la propuesta del Gobierno de Canarias para tal designación

Sería el quinto parque nacional del Archipiélago canario, y es que, ya desde 1996, El Hierro tiene la Reserva Marina de La Restinga-Mar de las Calmas, un jardín submarino de 1.180 hectáreas con valiosas especies propias y otras oceánicas como tortugas, tiburones, delfines y zifios. 

Actualmente, España tiene protegido el 10% de su superficie marina, aunque el objetivo 30-30 implica conseguir que ascienda al 30% en 2030. En este sentido, El Hierro tiene una riqueza ecológica idónea para su conservación, aumentando el área marina protegida (AMP) a través de la constitución del Parque Nacional Marino de El Hierro

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El Hierro. Parques Nacionales de Canarias

Qué diferencias hay entre parque nacional, parque natural y reserva de la biosfera 

Los parques nacionales de Canarias son uno de los mayores emblemas de las Islas y nos sitúan como la comunidad española con más espacios dentro de esta categoría, pero, ¿qué caracteriza a estas zonas? 

Asimismo, existen otras formas de clasificación para espacios naturales que, generalmente, suscitan enormes dudas. Parques naturales, parques nacionales, reserva de la biosfera… ¿qué los diferencia? 

Parque Nacional

Un parque nacional es “un espacio natural de alto valor natural y cultural, poco alterado por la actividad humana que, en razón de sus excepcionales valores naturales, de su carácter representativo, la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas, merece su conservación una atención preferente y se declara de interés general de la Nación por ser representativo del patrimonio natural español”, según expone el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, el órgano competente de estos entornos.

Así bien, España cuenta con 16 de estas áreas, de las que cuatro son parques nacionales de Canarias y todos ellos cumplen una serie de características para poder recibir esta designación como ser representativos del sistema natural al que pertenecen, contar con una superficie que permita su evolución natural o mantener sus condiciones de naturalidad y funcionalidad ecológica, entre otras.

Parque Natural

En este caso, dichos espacios son gestionados por las comunidades autónomas donde están ubicados, no dependiendo directamente del gobierno de la nación. Se caracterizan por ser áreas poco transformadas debido a la explotación y ocupación humana que, por la belleza y singularidad de sus paisajes merecen una atención preferente.

Aunque no dispongan de todas las condiciones para declararlos parques nacionales, su particular ecosistema de flora y fauna hace que sean áreas con unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos que deben recibir un trato especial para su protección y conservación. 

Reserva de la Biosfera

Esta designación la reciben aquellas áreas propuestas por los diferentes Estados Miembros de la Unesco, con el objetivo de promover el desarrollo sostenible y concienciar sobre el uso de los recursos naturales. 

Estos espacios pueden pertenecer a ecosistemas terrestres o costeros y tienen que cumplir tres funciones: conservación de los paisajes, ecosistemas y especies; desarrollo económico y humano sostenible desde el punto de vista sociocultural y ecológico; apoyo logístico a proyectos de investigación, demostración y educación sobre medio ambiente y desarrollo sostenible.

Asimismo, a diferencia de un parque nacional, una reserva de la biosfera no está dedicada 100% a la conservación sino que abarca un concepto más amplio donde el hombre puede habitar y realizar actividades económicas, aunque cumpliendo unos determinados parámetros.

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