Beso y medio
En algún momento el Gobierno deberá coger el toro por los cuernos. Más pronto que tarde, la presión social forzará un acuerdo parlamentario que defina sin ambigüedades un marco de comportamiento, unas pautas, un protocolo sin cabos sueltos, una directriz que los años reconviertan en uso y costumbre. Las instituciones no deben mirar hacia otro










