No hay mal que mil años dure
No se preocupen, que no hay mal que mil años dure, ni cuerpo que lo resista. Lo bueno de nuestro pueblo es su despreocupación absoluta. Usted va y le pregunta a alguien, un suponer, por Ábalos, y le contesta con el nombre de la nueva reina del Carnaval. Aquí lo que importa es el Carnaval,
