Día 75

Redescubrirnos. Alegar. Hablarnos como siempre. Sorprendernos. Reírnos como nunca. Hacer planes. Beber sin sed. Mirarnos a la cara. Sonreírnos. Confirmar que seguimos ahí. Comer. Saber que estamos aquí. Picotear. Abrazarnos

Día 74

Algunas viñetas dicen más que mil palabras. Me llega la del virus observando (desconcertado) a los españoles insultándose o reconvirtiendo en insulto las procedencias, oficios, sexualidades o ideologías -facha, maricón,

Día 73

A una amiga le han dado cita para ir a la playa el jueves 28 de mayo (de 14:00 a 17:00); a esas horas estará haciendo la digestión del almuerzo

Día 72

No será un lunes cualquiera -reabren el mar, por fin-. Ayuntamientos (y BOE) nos estarán esperando en la orilla

Día 71

Fue en 2020, cómo olvidar aquel año, recuerdo que caminamos durante setenta días, siempre hacia el mar (así se lo contaré a nietos propios o ajenos, si se tercia). Sí,

Día 70

Hace bastante viernes (incompleto, pero mejor). Al abrir los ojos me cruzo con algo que ha dicho Luis Enrique. Jugar sin público es más triste que bailar con tu hermana

Día 69

La paciente cero se reunió durante una hora con el paciente 1, que compartió ordenador con el paciente 3; fue éste último quien contagió al paciente 12 en el transcurso

Día 68

Hoy no es un día cualquiera, tengo cincuenta y dos razones para pensarlo (y otras tantas para celebrarlo). Al tajo, sin rodeos. Está costándome salir a la calle -me escriben;

Día 67

El virus nos da un respiro (momentáneo) y una vacuna ha aprobado -con buena nota- su primer ensayo en personas. Habíamos olvidado cómo huelen las buenas noticias, a qué saben,

Día 66

Los lunes despierto como Dios me trajo al mundo. ¿Desnudo? -pregunta- No, llorando -responde-. La maruja rubia, un tuit (o eso creo). Tuits. Algunos (políticos) lanzan un tuit al día

Día 65

Hace poco domingo. Madrugo a mi pesar, porque Quico no perdona. Sabe que anoche me acosté tarde (y algo mal; luego, bien)

Día 64

Amanece, y lo hace como suele hacerlo de poco a esta parte: sin Madrid -una hora menos, una fase más-. Cada 31 de diciembre, cuando los madrileños cruzan la medianoche